Entrevista a Roxana Rechimont: Un triunfo colectivo que deja huellas
Junto a otras organizaciones el CDP consiguió una ordenanza inédita para casos de violencia de género que quieren que se replique a nivel nacional.
“Nosotras acá mayoritariamente somos mujeres”, cuenta Roxana
Rechimont, secretaria general de ATE La Pampa, quien asumió la conducción del
sindicato en 2019. Lo señala para contextualizar la línea política del
sindicato, que en esa provincia tiene una fuerte impronta de la perspectiva de género.
“Pertenecemos a una
línea dentro del sindicalismo en la que creemos en la importancia de darle
lugar a las mujeres dirigentes, que son muchas y tienen una trayectoria
extraordinaria, para que se animen a asumir lugares de decisión política”,
explica. Y asegura: “Estoy convencida que no es desacertada y que, junto con
los compañeros, podemos lograr leyes, ordenanzas y luchar contra la
precarización laboral desde otro lugar, y eso también colabora al movimiento
obrero. Esto es un debate que venimos dando y que se tiene que fortalecer”.
Esa impronta se traduce en iniciativas políticas y luchas en
articulación con el movimiento de mujeres feminista de La Pampa y diferentes
organizaciones del campo popular que ha cosechada importantes logros, incluso
en tiempos de pandemia.
El miércoles 11, en el marco de un hecho inédito a nivel
nacional e internacional, ATE La Pampa acompañó
a una mujer que durante 7 años padeció violencia de género en su primer
día de trabajo a la planta permanente de la Municipalidad de Santa Rosa, donde
entró a ocupar el lugar que dejaba vacante el agresor.
A través de una ordenanza que se consiguió “producto de la
lucha y de un proyecto que llevamos adelante junto a las promotoras en violencia
de la CCC, la secretaría de Género de la CTA-A La Pampa y nuestro departamento
de Género”, Valeria Juárez ingresó en reemplazo del victimario, quien fue exonerado
luego de ser condenado a dos años de pena efectiva.
“Conseguimos que Valeria no perdiera la posibilidad de
rehacer sui vida y no quedara atada a una ayuda social”, explicó Rechimont. La
independencia económica, clave en los procesos de acompañamiento a víctimas de
violencia, fue lo que impulsó la idea de la ordenanza y en la que fue clave el
acompañamiento de una concejala radical: “la única que no nos trató de locas o
nos dijo que era imposible”, apuntó la secretaria general de ATE.
“Ella redactó una ordenanza que está pensada para Valeria
pero que fue el primer paso para pensar una ley provincial”, explica. “Según
nos han dicho compañeras de otros lugares que trabajan el tema, es un hecho
inédito que marca un precedente a nivel nacional y también a nivel
internacional. Por eso –subraya- con más fuerza tenemos que lograr que esto se
replique a nivel provincial y nacional, para que le llegue a todas las mujeres
del país”.
Licencia sin trabas
Otro logro muy importante y que la dirigente pampeana señala
como la antesala de la ordenanza de Valeria Juárez, es la licencia por violencia
de Género para trabajadoras del Estado que fue incorporado como norma a través
de la paritaria provincial.
Poniendo en valor el trabajo en red, Rechimont cuenta que el
puntapié de la iniciativa fue un proyecto de licencia impulsado hace casi tres
años por compañeras de la CTA-A de Rosario.
“Es una licencia
especial para que cualquier mujer –válido para cualquiera de los ámbitos de los distintos poderes del
Estado, comisiones de Fomento y organismos descentralizados- que sufra un hecho
de violencia, laboral o personal, pueda solicitarla con un simple llamado a
Recursos Humanos. Puede ser acompañado desde el Departamento de Género de ATE,
donde articulamos con los dispositivos que hay en la provincia, que son la Secretaría
de la Mujer o Dirección de las Políticas de Género”, explica. Y resalta que para solicitarla no hace falta
presentar carpeta médica, ni ir al psiquiatra o al psicólogo. Tampoco requiere
la denuncia.
La licencia es con goce de haberes. “Esto es clave porque sabemos
que tocarle el salario a una trabajadora es obligarla a que no denuncie, a que
no hable, a que se quede en ese lugar de violencia; y esto si tiene hijos o
hijas es mucho peor”, apunta.
La lucha contra la precarización
Otra lucha clave del CDP en este año fue contra la
precarización laboral en los ámbitos municipales. En ese marco, se pudo
revertir el despido de un grupo de trabajadores precarizados y su pase a planta
para el 2021. Asimismo, se consiguió el reconocimiento de las trabajadoras de
tránsito en los municipios.
En paralelo, y luego de dos años de lucha, se inició el
proceso para efectivizar el ingreso a planta permanente y para que en 2021 se
concrete un estatuto propio para las trabajadoras de Niñez de dispositivos que
albergan a niños en situación de vulnerabilidad.
COVID-19
Otro logro fundamental para las trabajadoras en tiempos de
pandemia, fue la activación de las
licencias para atención de hijas e hijos en el caso de trabajadoras esenciales
que son madres solteras.
“El decreto nacional, al que adhirió La Pampa dice que al ser
esencial no podes hacer uso del artículo que prevé el cuidado de niñas y niños.
Pudimos resolver eso y darles esa herramienta a las compañeras”, destacó la
secretaria general del CDP.
ATE intervino fuertmenete en la defensa de los derechos de
lxs trabajadores y el fortalecimiento de políticas públicas en este período a
partir de la articulación con otras organizaciones en la Multisectorial de
Mujeres Sindicalistas, conformada con centrales, movimientos sociales y
sindicatos.
A su vez, participaron –“desde el día 1”- con el
Departamento de Condiciones y Medio Ambiente del Trabajo del Consejo Provincial,
con el ministerio de Salud, para construir los protocolos COVID. También está
interviniendo en todo lo referido a la obra de un nuevo hospital de alta
complejidad.
En ese sentido, expresó: “Siempre que tengo la oportunidad
recalco que fue un acierto del Consejo Directivo Nacional de ATE haber hecho la
capacitación CYMAR. Fue exhaustiva, larga u muy necesaria. Gracias a esa
herramienta no sólo resolvemos cuestiones relacionadas con la pandemia, sino
también problemáticas que surgen a diario, con los compañeros de Defensa Civil,
con las porteras y porteros”. “Es una herramienta fundamental en estos tiempos
que corren y que también fortalece nuestra posición a la hora de discutir la
modalidad de teletrabajo, que entendemos que el Estado no está en condiciones
de implementarla, que esclaviza a las trabajadoras y trabajadoras convirtiendo
al hogar en ámbito de trabajo, y viceversa, y que nunca es bien remunerado ni
reconocido. No se puede permitir una figura como esa para lxs trabajadores”,
subrayó.
La defensa del
salario
El desafío más inminente que enfrenta ATE La Pampa es la
paritaria provincial. Exigen que la recomposición equipare la inflación y cerrar
el porcentual para este año teniendo como referencia lo que fija el INDEC para la región pampeana.
Hasta el momento lograron un 12% de aumento “y estamos peleando”, señala
Rechimont.
La pelea la dan en alianza con la Intersindical, que incluye
a nueve organizaciones de estatales. La dirigente destaca esa estrategia de
unidad y haber podido visibilizar que el gobierno, “que es del PJ y gobierna
desde hace 32 años, está llevando adelante una política de ajuste como la de Macri”.
“Eso ha dolido y esperamos tener mejor oferta el martes”, concluyó la dirigente.