Estatales denuncian la emergencia edilicia en un hogar para niños
En el Hogar Curapaligüe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires convive la fuga de gas con filtraciones, cables eléctricos descubiertos, desechos cloacales desbordantes y más de 40 chicos hacinados. La advertencia es de los trabajadores de la junta interna de ATE Promoción Social, quienes realizaron hoy una actividad de difusión sobre avenida Directorio al 1700
El
Curapaligüe es uno de los tres hogares propios del Ministerio de Desarrollo
Humano y Hábitat de la Ciudad, donde se albergan menores apartados de su
familia temporal o definitivamente, por orden de la Justicia.
“En estos dispositivos, donde debieran vivir un máximo de 30
bebés, niños o adolescentes según las leyes vigentes, se hacinan más de 40
chicos”, manifestaban los trabajadores en un informe de junio pasado, en el que
declaraban la Emergencia laboral y
de las políticas públicas (ver nota de El Trabajador del Estado).
El
hacinamiento se agrava hoy con una crisis de infraestructura que tuvo su punto
cúlmine la semana pasada, cuando una fuga de gas detectada por Metrogas en la
cocina, obligó la evacuación del establecimiento. Apenas un día después,
el servicio ya estaba reconectado. Sorprendente.
El
panorama se completa con filtraciones de agua en zonas con electricidad y
cables al descubierto, techos que se caen, camas y muebles rotos, desbordes de
desechos cloacales y constantes cortes de agua.
“Es
imposible que el Estado pueda restituir y promover los derechos de los niños que
viven en los hogares, con edificios que no cuentan con los servicios básicos,
con una superpoblación que supera largamente las cantidades establecida por la
ley 2881, sin los recursos más elementales, y con trabajadores que cobran
salarios que los ponen muy por debajo de la canasta básica familiar”,
afirman los trabajadores.