Fabricaciones Militares: “Esto ya pasó en los 90”
Los trabajadores y las trabajadoras de Fabricaciones Militares de todo el país irán a un paro sectorial el próximo 3 de noviembre.
En el marco de los plenarios que viene realizando los
trabajadores de Fabricaciones Militares, delegados rosarinos llevaron adelante
un plenario donde trataron el vaciamiento de esta industria emblema y la
ausencia de respuesta por parte del ministro de Defensa, Oscar Aguad, ante los
reiterados pedidos de audiencia solicitados por ATE.
Frente a esta situación Fernando Peyrano, de la Junta
Interna de la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán explicó la realidad que
atraviesa la sectorial.
– Ustedes participaron de un plenario nacional de
Fabricaciones Militares. ¿Cuál es la situación en general de este sector?
Esto viene desde la intervención de este nuevo gobierno,
donde empezaron los recortes a nivel de obras, licitaciones para el desarrollo
de sectores que todavía estaban con la intervención anterior en un nivel de
modernización. Empezaron con los recortes de insumos, ahí es donde se comienza
con toda la resistencia porque hay insumos y servicios vitales, el transporte,
los bidones de agua, los insumos para los botiquines, que son necesarios para
los trabajadores. Y tanto llega esta deuda de proveedores que no la pudieron
sostener, en estos meses incrementaron la deuda hacia proveedores y demás.
Entonces se les fue de las manos, no lograron más proveedores y llegamos a un
punto crítico que estuvimos parados dos meses sin producción.
Y las otras fábricas peor, ya que la metalmecánica, que se
había hecho una planta para construir vagones, no tuvo ningún tipo de trabajo
específico y los vagones se siguen trayendo, desde la intervención de Randazzo
y hasta ahora, de afuera. No hay ningún interés de que por lo menos se haga un
mantenimiento interno de los vagones, de acá de Argentina. Ni tampoco hay
interés de que se hagan rodados de otro tipo que se puede hacer con esa
metalmecánica.
Villa María lo mismo, con el tema de la pólvora. El tema de
Azul o de Jáchal que son entidades fabriles que producen pólvora o productos
para la minería. Todo eso está caído y no le buscan la vuelta.
– ¿Cómo se llegó a esa situación?
Se bajó la producción a un nivel menor que el estándar y
ellos ven ahora con esos datos la no rentabilidad de la fábrica. Que no están
hechas las fábricas para ser una empresa rentable, sino para que sean la
fabricación y el abastecimiento a las fuerzas armadas. Tenemos una serie de
productos con los que podemos, en teoría, tener los puestos de trabajo
cubiertos y tener una rentabilidad mayor aún. Pero las personas del gobierno de
turno no tienen la capacidad para hacer convenios con las provincias, de que
tengan el compromiso de comprarte. Esto lleva a que tengan acuerdos entre ellos,
entre amigos y entonces hacen convenios con otros países donde ya no es la
fabricación de una pistola, sino que es un sistema de embalajes, y ni de
embalaje: vienen las pistolas hechas y nosotros las certificamos en la aduana.
Es un negocio que hacen ellos, de pasamanos en la cual ni siquiera dejan un
remanente de plata para la modernización de la planta de armas. No tienen
ningún tipo de interés en el respeto de la mano de obra especializada ni demás.
Eso por el tema de armamentos, por el tema de chalecos lo mismo, no tienen la
capacidad de hacer convenios con las provincias y que nosotros abastezcamos los
chalecos de las diferentes provincias. Con lo cual éstos pueden venir de
Israel, pueden venir de Estados Unidos o pueden venir de diferentes lugares.
Están haciendo todo para que se diga que (la fábrica) no es
rentable. Así, este año no fue realmente productivo, terminó con la renuncia de
Martínez y de ese equipo técnico, que hoy agarra Aguad. Y vinieron personas del
equipo técnico, de recursos humanos, para empezar a hablar de rentabilidad,
para empezar a hablar de ‘sobredimensión’ de personal. Para lo cual, no hace
falta tener mucho conocimiento sobre las causas, vienen o van a ir por las
paritarias para empezar con esto de achicar. Nosotros ya tuvimos un achique con
las bajas vegetativas y ellos no generaron más vacantes.
– En ese sentido, ¿cuáles son las condiciones laborales en
Fabricaciones Militares?
El año que viene estaríamos hablando de más del 85% en
general de todas las plantas de Fabricaciones, y en Beltrán llegamos a un 90 o
93%, del personal precarizado. Y tenemos un contrato anual, con lo cual
quedaríamos en una empresa fantasma.
El 90 % de la fábrica de Beltrán está precarizado con
contratos anuales, con 18, 15, 10, 5 y 3 años, tengo antigüedad para nombrarte
de todo tipo. Es una lucha que viene de gobiernos anteriores pero te cambian
los parámetros, porque hoy te llevan a que pelees por la renovación de los
contratos próximos y el año que viene el pase a planta. Van cambiando los parámetros,
pedimos planes productivos porque con trabajo es rentable, damos todo para
poder ser rentables y que no nos lleven a la quiebra.
Ellos plantean una teoría del 51-49, 51% estatal, 49%
privado, o viceversa. Pero ya sabemos cómo termina esto, no es la mejor opción
pero esas son las herramientas que plantean ellos.
– ¿Que se definió en el plenario realizado en Buenos Aires?
Hace 15 días decidimos en un plenario de todas las fábricas
del país, como primera medida, ir el día 5 de octubre a la puerta de sede
central en Buenos Aires donde se encuentran los funcionarios. Hicimos una
conferencia de prensa donde dimos cuenta de nuestra realidad. Y también se
determinó en el plenario que el día 3 de noviembre movilicemos todas las
dependencias fabriles del país, Río Tercero, Villa María, Azul, incluida
también Fray Luis Beltrán. Vamos a ir todos a un paro de Fabricaciones y
viajaremos a Buenos Aires a manifestar el descontento y demostrar a las
autoridades que vamos a pelear, a pelear por las luchas de nuestros viejos
líderes, porque esto ya pasó en los ’90. Y hoy somos jóvenes y sabemos que
nadie nos regala nada. Estamos en contra de la precarización laboral y por los
puestos de trabajo. Queremos trabajo y tener continuidad y que se comprometan
con las provincias para conseguir planes productivos.
-Ustedes tienen la particularidad de la defensa de los
puestos de trabajo. ¿Qué pasa con el salario en Fabricaciones Militares?
En los últimos diez años fue una lucha. Nos encontramos con
que el sueldo en Fabricaciones Militares era el más bajo de todo el Cordón
Industrial, con una lucha que iba de la mano de los contratados, que éramos
jóvenes. En 2004 tuvimos una carpa 72 días, después tuvimos la conciencia para
seguir peleando por un porcentaje. Nosotros no tenemos convenio colectivo
sectorial desde el año 1976, y no discutimos paritarias. En el 2006, nos
nombran en el convenio colectivo pero nunca nos citaron a discutir el convenio.
Claramente, si habláramos de convenio colectivo sectorial tendríamos que tener
a todos los trabajadores en planta permanente. Entonces fuimos desarrollando
medidas mediante las cuales fuimos engrosando porcentajes del sueldo en negro,
y llegó un momento en que teníamos la mitad o un poco más de la mitad del
sueldo en negro y la otra parte en blanco, y la logramos “blanquear”. Pero hubo
un proceso de lucha de los “fabriqueros”: fueron momentos en los que pudimos
sostener esto para pasar a depender del Estado en 2007 y tener un contrato con
el Estado y no como la cooperativa “Germán Abdala”. Esa fue una herramienta
para tomar a los compañeros que habían echado en los ’90 y también a los hijos
de esos compañeros. Es una gran familia Fray Luis Beltrán y todas las
dependencias fabriles del resto del país. Logramos eso, pasamos al Ministerio de
Defensa, logramos el blanqueo de las sumas en negro.
Hoy cambiaron las gestiones y es todo nuevo, hay que volver
por algunas cosas, pero la discusión a nivel salarial es favorable, no se
encuentran los salarios en la misma situación que en otros sectores del
Ministerio de Defensa. Igualmente, como sabemos todos, no alcanza la suma de la
canasta básica, pero no estamos en la misma situación.