Fabricaciones Militares: Las mujeres al frente
Tras los despidos, las mujeres –compañeras y madres de los despedidos- se pusieron a la cabeza de la lucha. Testimonio desde Villa María.
"El día 15 de diciembre con motivo de la ola de
despidos fue que nos unimos un grupo de mujeres, esposas, madres de los
despedidos de la Fábrica Militar de Villa María", comienza su relato
Gabriela compañera de vida de Walter Secondino de ATE Villa María, fabriquero.
El conflicto en fabricaciones militares no es novedad, el
Gobierno del Presidente Mauricio Macri busca "achicar el Estado",
privatizando y tercerizando funciones estratégicas. En este marco el cierre de
Fanazul y los despidos en Río Tercero y Villa María, despertaron al pueblo
villamariense y la respuesta de la comunidad fue inmediata al acompañar a las
mujeres y a los trabajadores en marchas, festivales y actividades que se
realizasen.
"Por varias noches nos juntamos y averiguamos,
estudiamos y preparamos un proyecto de reactivación que se lo hicimos llegar al
Intendente Martín Gill y también a la Diputada Gabriela Estévez que tiene a su
cargo la ley de emergencia para todas las Fábricas Militares. Ahí surge la idea
de juntar firmas para apoyar esta ley con un resultado sumamente satisfactorio
ya que llevamos 7120 firmas recolectadas", dice Gaby quien tiene un férreo
compromiso en defensa de la fábrica, por ser hija, esposa y madre de
trabajadores de la misma, toda una vida, generaciones, la familia entera siendo
parte de esta dependencia fundamental también para la economía regional.
"No estamos proponiendo un sueño, sabemos que
Fabricaciones con políticas adecuadas es una gran fuente de trabajo e ingresos.
La Fábrica Militar de pólvoras y explosivos de Villa María produce éter
etílico, es la única instalada en el país y en países limítrofes, produce
pólvora de mono, multi o polibásicas instaladas también en el país, además de
ser la única con nitrocelulosas y de nitroglicerina que permite fabricar
explosivos de uso civil tipo dinamitas, su plantel de trabajadores son
profesionales, ingenieros, contadores, médicos laborales, licenciados, técnicos
con experiencia en áreas productivas, operarios capacitados…mano de obra
altamente calificada", nos cuenta Gabriela mientras no deja ni un minuto
de sentirse parte, de sentirse al frente, porque sabe que la única lucha que se
pierde es la que se abandona.