Fernández Oro: ATE inicia protesta en el Concejo Deliberante por violencia de género
El municipio despidió a dos trabajadoras que son sostén de familia, con más de 9 años de antigüedad.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE)
seccional Allen protesta hoy en las puertas del Concejo Deliberante de la
ciudad de Fernández Oro para denunciar la violencia que ejerce el Municipio
hacia las mujeres.
El Ejecutivo que encabeza Mariano Lavin, en
consonancia con representantes del Concejo Deliberante, como es su propia
presidenta “Pancha” Rebaliatti y el concejal Gustavo Amati, no solo despiden a
trabajadoras que son sostén de familia y cuentan con más de 9 años de
antigüedad sino que se niega a aplicar la Ley Micaela con perspectiva de género
e incumple la Ley 26485 de protección integral para prevenir, sancionar y
erradicar la violencia contra las mujeres.
“El sindicato toma la determinación de
comenzar con las protestas luego de haber intentado por todos los medios que
las compañeras sean reincorporadas. Incluso la Secretaría de Trabajo citó al
Ejecutivo y al Legislativo para mediar pero no se presentaron, y en este
sentido creemos que deberían ser sancionados, ya que no tenían motivos para no
ir a la audiencia”, explicó Carolina Suárez, secretaria general de la seccional
Allen de ATE.
“Si no hay respuestas vamos a endurecer las
medidas, ya que no están respetando la estabilidad económica de estas mujeres
que son sostén de familia. Llama la atención que hayan sido todas trabajadoras
las que despidieron, todas con más de 9 años de antigüedad. Esto es violencia
de género”, completó la dirigente.
Es así que desde las 10 de la mañana se
entregarán folletos para detallar la situación y se realizará una radio
abierta.
“Las dejan en el desamparo, solas con los
chicos, teniendo que pagar un alquiler, es una situación muy difícil”, dijo por
su parte Ramón Cayuqueo, secretario gremial de la seccional.
“Desde el sindicato repudiamos
absolutamente este tipo de acciones. Sabemos además que hay trabajadoras en
negro en el municipio, a las que tampoco le van a renovar el contrato, después
de más de diez años de desempeño en condiciones de una irregularidad
inadmisible. Que el municipio tenga gente en negro trabajando es una
vergüenza”, completó.