Guardaparques reclaman el cumplimiento de acuerdos paritarios
El pase a planta de compañeros contratados constituye uno de las reivindicaciones centrales que posee el sector.
Trabajadores del sector estatal
encargado de cuidar el sistema provincial de áreas naturales protegidas,
guardaparques, nucleados en ATE- Mendoza, desarrollan medidas de fuerza frente
a la desidia que el Gobierno mantiene al no brindar respuestas concretas que
ayuden a mejorar las condiciones de trabajo desfavorables denunciadas.
“Hemos decidido convocarnos hoy
en la Legislatura provincial, para que la sociedad se entere del conflicto que
estamos atravesando, ya que siempre nos han acompañado, porque bien saben y
entienden que la labor nuestra es cuidar el ambiente”, expuso Andrés Castro,
guardaparque delegado de ATE.
Cabe aclarar, que “durante todo
el año hemos apostado al diálogo con el Gobierno, pero finalizando el 2017 no
tenemos aún ninguna respuesta a nuestros reclamos”, explicó el representante
gremial.
El pase a planta de compañeros
contratados constituye uno de las reivindicaciones centrales que posee el
sector. Los compañeros quieren trabajar en condiciones laborales dignas, pero
la patronal no cumple lo que firma.
Recordemos que hay un acuerdo
paritario logrado en 2014, donde el Gobierno se comprometió a pasar a planta
permanente del Estado a los compañeros que tenían contratos de locación de
servicios previos a esa fecha, pero nunca lo hizo.
Otro de los reclamos es la falta
de infraestructura y de personal en las áreas protegidas. “La zona sur de la
provincia es la que más afectada está, donde por ejemplo existen casas de
Guardaparques con centros de visitantes sin estrenar, porque no hay
trabajadores para que las habiten y se encarguen de proteger esas áreas”,
indicó el delegado de ATE.
Sin olvidar, que en Parque
Aconcagua continuamos con el problema del refugio, el cual antes de la apertura
de temporada, se lo llevó una avalancha. Un año después, Plaza de Mulas sigue
sin refugio.
Entonces, “los compañeros que
cumplirán funciones allí, lo tendrán que hacer en carpas, bajo las condiciones
desfavorables que la zona implica: el campamento está ubicado 4.500 metros
sobre el nivel del mar, con temperaturas extremadamente bajas, viento blanco,
falta de servicio médico, entre un montón de otras consecuencias adversas”,
concluyó Andrés Castro.