Héctor Méndez, presente
A un año de su fallecimiento, recordamos a un entrañable militante y dirigente de ATE, maestro y amigo.
En los años `80, cuando Héctor llegó con toda su familia a Neuquén
y entró a trabajar en el Estado, ya traía consigo una vasta experiencia de
vida. Después de dejar su Vedia natal para estudiar en Buenos Aires y de
conocer a Ana, su compañera de toda la vida, se mudó junto a ella a un pueblo
del monte santiagueño a trabajar en la Cooperativa Obrera Mariano Moreno, que
explotaba el quebracho y daba vida a todo un pueblo. Allí, en Weisburd,
empezaron a construir una familia mientras daban apoyo técnico a ese proyecto
de autogestión sin patrones.
Pero en 1979, la persecución dictatorial dio por tierra ese
sueño colectivo y Ana, Héctor y sus cinco hijos tuvieron que emigrar.
Deambularon por Mendoza, Junín y Santiago capital, hasta que llegaron a Neuquén
con la promesa de un puesto en el
Hospital Castro Rendón. Allí Héctor se hizo afiliado a ATE y delegado de su
sector a fines de los 80. Llegó a ser Secretario General de la junta interna
del Hospital y Secretario Administrativo del Consejo Directivo Provincial de
ATE en 1991.
“El 23 de noviembre de 2016 el querido Héctor se las picó a
otro cielo y nos dejó el recuerdo de su voz áspera, el amor por River Plate,
las chacareras santiagueñas, el buen Malbec y la prenda que lo distinguía: su
impecable guayabera blanca”, publicaba El Trabajador el Estado al contar la
historia de este estatal que dejo huella en la Asociación de Trabajadores del
Estado. Es que, narraba el artículo, “la relación de Méndez con ATE fue tan
intensa y simbiótica que, por esas cosas del destino o de la mística, la casa
natal donde fue parido por Doña Aida allá por fines de los cuarenta es hoy la
sede de la seccional ATE Vedia. Por eso puede decirse- sin temor a equivocarse-
que lo que hoy es ATE, ayer fue su cuna”.
En Neuquén conoció a Julio y Darío Fuentes, con quienes
selló una gran amistad y compañerismo, así como al histórico dirigente Carlos
Cassinelli, trabajador y militante de la Salud, y se lo trajo a Buenos Aires
para que lo ayude a conformar la Rama Nacional de Salud cuando Menen atacaba
también al hospital público.
Más tarde se instaló junto a su familia en Capital Federal y
en el Consejo Directivo Nacional de ATE donde cumplió diversas funciones y
ocupó distintos cargos: Secretario de Interior (1999 y 2003), Vocal del Consejo
Directivo Nacional de ATE (2011) y Secretario
de Comunicación (2015). También dedicó su trabajo a la CLATE, donde en sus últimos
años estuvo a cargo de la Secretaria de la Presidencia.
En estos años, también,
su amor por la Revolución Cubana lo llevó a asumir con pasión la creación e
instalación de La Pastera, el museo de homenaje al Che que ATE tiene en San
Martín de los Andes, y a trabajar en los
proyectos de la Revolución como Operación Milagro, Yo sí Puedo o la Escuela Latinoamericana
de Medicina (ELAM).
Darío Fuentes, Director de Prensa y Comunicación de CLATE,
dedicó unas líneas en homenaje a Héctor, a un año de su fallecimiento: "Conocí
hace varias décadas a Héctor, a finales de los 80. Lo conocí junto a mi
hermano, Julio, y los compañeros y compañeras de la militancia sindical de los
estatales neuquinos. Realmente fue un maestro, no sólo militante sino
humanamente. Tuve el orgullo de construir junto a él La Pastera, y recorrer
Cuba y los caminos del Che. Tuve la oportunidad de trabajar en ATE, la CTA y cuanta
experiencia política y social en estos años. Tuve la satisfacción de haber
recorrido Latinoamérica y el Caribe reconstruyendo la CLATE. Y
fundamentalmente, tuve el placer de hacer conocido a un gran compañero, a un
gran maestro espiritual y político, a un gran amigo".
*El video es una producción de la CLATE, en homenaje a Héctor Méndez