Homenaje a Héctor Quagliaro a siete años de su fallecimiento
Este miércoles 25 de enero, ATE Rosario realizará en su sede de la calle San Lorenzo 1879 un nuevo homenaje al compañero.
“El rosarino que volverá a alimentarse de las brasas,
exitosa estrategia, que dará sus frutos… Sin renunciar a principios y sin
alimentar ambiciones personales, simplemente apostando a la germinación de un
nuevo semillero de luchadores sociales y al sueño colectivo de liberación
nacional y social”, Daniel Parcero, Historia de ATE, Tomo V, Recambio y
Reagrupamiento.
Cuando llega esta fecha, una vez más, desde ATE Rosario vuelven
a recordar a este Rosarino que se ha convertido para todos en una fuente
inagotable desde la cual renovar los pensamientos y las acciones. Por eso afirman
que Héctor Quagliaro está presente, hoy más que nunca en la lucha de cada
compañero.
Héctor Quagliaro en
primera persona
ATE Rosario y la historia del Movimiento Obrero. Por Héctor
Quagliaro, Presidente del Centro Nacional de Jubilados de ATE, año 2004.
Mi vida sindical empieza después del golpe del ´55. ATE era
muy fuerte donde yo trabajaba (en el Ministerio de Obras Públicas) y una
conducción nacional clandestina que conducían dos dirigentes muy conocidos,
Andrés Framini y Luis Natalini, convocaron a un paro para el 3 y el 4 de
noviembre del 55. ATE estaba intervenida por la gendarmería y los compañeros
que habían vivido mejor la época decidieron hacer una Asamblea. Nosotros éramos
muy chicos, yo venía de un hogar obrero, en mi casa eran peronistas y nos
autoconvocamos a una Asamblea y la gente estaba en la calle, ahí en la calle
San Lorenzo, pero entonces era más chico, después lo agrandamos. Y la disputa era
entre los que estábamos de acuerdo con el paro y los antiperonistas. Y yo como
había conocido y no quería trabajar, hice la moción de adherir al paro. Cuando
se aprobó, salíamos y los compañeros que eran mucho mayores que nosotros, que
también tenían el mismo origen (éramos todos de la escuela de aprendices), me
dijeron “quedate, que vamos a formar el comité de huelga”. Ese fue mi comienzo.
Cuando Frondizi gana el gobierno, se determina la
intervención a todos los sindicatos y convoca a elecciones. Nosotros nos
presentamos con la agrupación “Unidad y Acción” y en una reunión plenaria se
decidió que yo fuera candidato a secretario general. Yo tenía 23 años en esa
época. Las elecciones fueron del 15 al 17 de enero del ´59. Nosotros asumimos
un sábado y el lunes, el 19 de enero es la huelga del frigorífico “Lisandro de
la Torre”. Y en todos los diarios apareció: “ATE y metalúrgicos paran”. Paró la
UTA también, lo del frigorífico fue un golpe total… Así fuimos formando una
agrupación plural, democrática y crecimos junto a compañeros de gran
trayectoria, como Marío Aguirre que ahora vive en Baradero pero sigue
militando.
Después viene la dirección de la CGT en ´63. Se discutió en
las 62, hubo bastante puja, los metalúrgicos estaban hegemonizados por el
vandorismo, pero finalmente fui elegido secretario general de la CGT Rosario
que entonces actuaba desde San Lorenzo a Villa Constitución. El local estaba en
la calle Córdoba 2062. Fui electo 3 períodos, antes duraban 2 años, después 4.
Así tuve la oportunidad histórica de ser quien encabezara la CGT durante los
hechos del rosariazo, el primer rosariazo, de mayo. Habíamos formado las COE,
las COE eran “Comisiones Obrero Estudiantiles”. Enviado por Ongaro, habíamos
ido a Corrientes junto con dos jóvenes estudiantes cuando lo matan a Cabral en
la plaza Cabral.
ATE es un sindicato que agrupa a todo lo que tiene que ver
con el estado, Nacional, Provincial y Municipal, aún con entes autárquicos y
aún con entes públicos no estatales, como es el PAMI. Nosotros teníamos una concepción
de apertura política y discusión, no hicimos nunca “anti”, nada. Aún cuando yo
fui electo en la CGT en el primer período, hicimos un acuerdo con un grupo
pequeño de delegados del MUCS (Movimiento de Unidad y Coordinación Sindical)
que venían del Partido Comunista. Nunca renunciamos a nuestro origen, todo el
mundo sabía cómo pensábamos, pero no hacíamos anti nada.
Y el 15 de mayo del ´69 yo estaba en Corrientes cuando lo
matan a Cabral y me tengo que venir por el primer rosariazo, que se le llamó el
rosariazo estudiantil. Después en setiembre hay un conflicto ferroviario, hay
una sanción a dos dirigentes y se arma el segundo rosariazo. La Unión
Ferroviaria era un organismo muy fuerte, aunque tenía muchas divisiones
internas. No hay que olvidarse que Rosario era un centro de distribución hacia
todos lugares del país, con los talleres de Pérez, los de Rosario. Nosotros
tuvimos en esos días una actividad muy fuerte, muy solidaria. Este rosariazo
tuvo mejor organización, fue más violento.
Después del rosariazo, no hicimos las paces pero atenuamos
la confrontación con otro sector dentro de ATE. Y en el ´70 había elecciones,
se nos propuso a Rosario que le mandáramos algunos compañeros para el
secretariado y se decidió que yo fuera, con la idea de pelear desde adentro
para levantar el sindicato. En eso no me fue bien, habremos ganado un poquito
hasta el ´76, cuando viene el golpe.
Entonces pasé situaciones medio difíciles, estuve a punto de
irme del país, me volví a Rosario. Pero antes, con Víctor De Genaro, después
vino Germán (Abdala) que venía de otra experiencia y como eran amigos, Víctor
lo hizo entrar a Minería. Yo le llevo 15 años, él ya era militante, había
estado en la Agrupación Amado Olmos. En enero del ´77 me separaron, hablamos
sobre el qué hacer, nos juntamos con otros compañeros y yo propuse hacer una
agrupación. Lo que era una utopía porque nunca había existido, era un sindicato
burocrático, era un sindicato de gestión, no un sindicato de pelea. Los
muchachos me miraban como si estuviera loco, pero empezamos, todo medio
clandestino. Y juntamos 9 seccionales, lo hicimos en un seminario, una jornada
de dos días en Nazaret, que es el lugar donde Astiz se había infiltrado entre
las Madres de Plaza de Mayo, en la iglesia de la Cruz y después hizo matar
gente. Nos reunimos un viernes y allí estaba un escritor, que había sido del
grupo de la Siringa, de lo que después fue el FIP, un uruguayo que venía del
marxismo y se había convertido al cristianismo. Nos ve llegar y nos dice:
“¿Pibe, ustedes qué son?”, “Somos esto, somos aquello”. Entonces me pregunta.
“¿Ustedes no saben lo que pasó anoche acá? Anoche se llevaron a dos monjas
francesas”. Nosotros no teníamos conciencia del momento que se vivía,
deberíamos haber agarrado los bolsos y saltar los tapiales e irnos. Pero nos
quedamos y ahí le dimos forma a la agrupación, escribimos un primer documento y
allí nace ANUSATE.
Después se armaron las agrupaciones sindicales peronistas,
los gremios combativos, los 25; siempre coherentes con esto de tener en ATE políticas
abiertas. Yo siempre digo que ATE son las Naciones Unidas, se reúne todo el
mundo allí.
Yo siempre estuve a favor del frente de masas, no hice nada
contra la lucha armada pero no la compartí. Hubo una reunión en Córdoba, donde
estuvo Tosco y toda la militancia peronista donde se trató eso. Me quedé y si
uno mira con mucho respeto a los 30 mil desaparecidos, yo tenía mucho más
historia y muchas más razones para desaparecer que 20 mil de los que
desaparecieron. Lo sensato era irse, pero sobreviví y no hice ningún acuerdo
con ningún milico, ni hablé con nadie.
Fui echado por subversivo, estuve 9 años y dos meses
cesante. En el ´84 me reincorporaron, después me pidieron licencia gremial y me
fui a la formación. Ese mismo año ganamos la conducción nacional, habíamos
crecido mucho, se sumó gente joven.
Después se forma la CTA. Apenas Menem empezó a demostrar que
todo su plan económico estaba dirigido a ser sujeto de los dictados del FMI,
nosotros nos opusimos a la entrega y nos pusimos a discutir la creación de una
nueva central. Nosotros habíamos sido defensores históricos de la Central
Única, pero la Argentina estaba cambiando y los dirigentes obreros pasaron a
ser patrones con las AFJP, nosotros decidimos no ser cómplices de eso y
apartarnos. Creamos el Congreso de los Trabajadores Argentinos, que era un
espacio donde se reunía toda la militancia de distinto origen ideológico pero
no compartía el proyecto menemista.
Nosotros en ATE Rosario no hemos bajado las banderas en
ningún momento, ni aun cuando nos ha tocado perder. Vale contar la experiencia
de la Fábrica Militar Domingo Matheu. Yo puedo decir con total y absoluta
certeza, hasta con mucho orgullo, que hicimos todo lo que teníamos que hacer
como dirigentes sindicales.
Citas del compañero Héctor
Quagliaro
"Queremos un mundo de pleno empleo, en el cual los
trabajadores no sean un número para el ajuste, el retiro voluntario o la mano
de obra desocupada", relataba "el Colorado" en un fragmento de
su nota "El primer mundo ha vivido equivocado", publicada en Octubre
de 1991 en Página/12.
“Nos toca transitar un tiempo de la historia y en ese tiempo
hay que hacer lo que se debe y no lo que se puede”.
“Tenemos un privilegio que no tienen muchos, seguimos siendo
los mismos de siempre, que peleamos desde nuestros sectores de trabajo y que
fuimos consecuentes con esa pelea. Que no claudicamos, no nos entregamos, no
fuimos la pata sindical de ningún gobierno, por eso podemos presentarnos aquí y
en cualquier lugar de la argentina. Porque tenemos valores que son los que la
gente quiere”.
“Las experiencias que uno va acumulando en su vida, sean
éstas buenas o malas, le hacen valorar algunos hechos por las vivencias mismas;
logros o fracasos donde se entrelazan lo humano, lo afectivo y lo político.
Desde que me incorporé a la lucha social traté de poner mis mejores esfuerzos
en el compromiso asumido”.
“Vine a compartir mi memoria junto a la de los demás
compañeros que siguen aferrados a la utopía de pelear por lo nuestro, los que
siguen creyendo en una sociedad mejor, en un hombre más dignificado y en una
justicia que socialmente incluya a todos”.
“Rosario, mi querida ciudad a través de su Concejo
Deliberante me nombró Ciudadano Distinguido. No dudo en decir que esa
distinción, ese reconocimiento es hacia todo el movimiento obrero rosarino,
hacia cada uno de esos compañeros con los que compartimos la lucha en cada
rincón de nuestro país… y que estuvieron junto a nosotros codo a codo en esta
lucha interminable”.
“Lo más difícil es vivir como uno habla y yo tengo la suerte
de poder decir frente a ustedes que yo vivo como hablo”, expresaba Héctor en
una entrevista filmada en 2008.
“Estamos abriendo un cauce para que lo transiten compañeros
que aún no conocemos”.
Héctor Quagliaro,
presente, hoy más que nunca en la lucha de cada compañero.