Instituto de Cultura: llaman a “reconstruir el organismo”
La sectorial de ATE denunció el desguace de la Dirección de Promoción Sociocultural.
Los trabajadores y trabajadoras
del Instituto de Cultura del Chaco, nucleadxs en ATE realizaron una conferencia
de prensa para denunciar “cuatro años de retroceso en materia de derechos
laborales y de políticas culturales públicas”. Allí instaron a la gestión de
Capitanich a “reconstruir el organismo en todos sus aspectos, como las
condiciones laborales y salariales y las políticas culturales públicas”.
“Expresamos nuestro enérgico
repudio al accionar del gobernador Oscar Domingo Peppo, quien ha violado a
través de decretos el derecho a la carrera administrativa de los agentes
públicos, utilizando esta herramienta para nombrar en cargos directivos a
personas de su entorno”, denunciaron en un documento entregado a la prensa.
“Como ya fue denunciado en otros
organismos provinciales por ATE, este accionar se replicó en el Instituto de
Cultura del Chaco. A través del decreto N° 4866/19 se transfirió desde el
Instituto de Vivienda y se titularizó en el cargo del Programa 15 – Dirección
de Economía Cultural a Ariel Alejandro Bottini, a quien se le termina mañana 10
de diciembre el mandato como vocal en el ICCH”, prosigue el escrito.
Y reclaman “al gobierno entrante
que derogue dicho decreto de manera inmediata para que no se violente el
derecho adquirido de les estatales de la provincia a la carrera
administrativa”.
El documento prosigue con las
siguientes demandas:
“Son de urgente tratamiento con
los nuevos responsables del Poder Ejecutivo provincial las continuas anomalías
en la gestión institucional cultural que culmina con la gestión de Marcelo
Gustin frente al ICCH que llevan al incumplimiento de políticas culturales que
fueron consideradas ejes centrales en los objetivos del organismo desde su
creación, y que se encuentran debidamente establecidas en la Ley Provincial de
Cultura 6255/09.
Las anomalías denunciadas,
además de las antedichas, entre otras son:
– El desguace de la Dirección de
Promoción Sociocultural.
– Los elencos estables, centros
culturales y museos no cuentan con organigramas que posibiliten la carrera
dentro de la Institución y también se desconocen tareas como gestión, guías,
promoción, mantenimiento, archivos, difusión, preservación, salvaguarda y
puesta en valor del patrimonio material e inmaterial que albergan.
– Las deplorables condiciones
edilicias de los espacios de trabajo, sin mantenimiento durante estos años.
– La violencia laboral creciente
que incluye persecución, traslados arbitrarios, desfuncionalización y recortes
presupuestarios que comenzó con la gestión de Gary Pérez y se profundizó en las
siguientes gestiones hasta culminar con Marcelo Gustin que no atendió ni
resolvió demandas urgentes de los trabajores, no hubo decisión política de
destinar el presupuesto de Cultura ni a mejorar las condiciones laborales y
salariales de les trabajadores ni a llevar a cabo actividades culturales
(Instituto prácticamente parado durante meses), pero sin embargo en estos días
ha financiado Primavera Cero con un costo de casi un millón de pesos.
– Mientras se negaban viáticos a
les trabajadores para realizar actividades fuera de la ciudad en todo el
interior de la provincia, y por tanto muchas de estas acciones culturales
cayeron, el presidente Marcelo Gustin y el vocal Ariel Bottini llevan gastados
más de un millón y medio de pesos en viáticos entre los dos.
– E presidente se retira sin dar
orden de pago a personal temporal.
– Se han detectado faltantes de
equipo técnico y elementos de trabajo en la Casa de las Culturas antes del
traspaso de gestión.
– Cierra una gestión que no
arbitró los mecanismos dispuestos por Ley para el funcionamiento orgánico del
Directorio. La Vocalía Indígena prácticamente inexistente y sin convocatoria en
años al Congreso de Cultura de los Pueblos Originarios para elegir autoridad.
Misma situación, la Vocalía para el Sector Artístico Independiente. Culmina una
gestión, podría decirse, con un Directorio viciado y vaciado.
Interpelamos a las nuevas
autoridades para reconstruir el organismo en todos sus aspectos, como las
condiciones laborales y salariales y las políticas culturales públicas que
devuelvan la dignidad y el sentimiento de pertenencia de les trabajadores al
Instituto de Cultura del Chaco para poder así generar nuevamente lazos con la
comunidad y garantizar el derecho al acceso del pueblo del Chaco a la cultura”.