La voluntad de ayudar en tiempos de pandemia
En el marco del brote del coronavirus, ATE conformó una red de voluntariado para colaborar con el Ministerio de Salud. Lo cuenta lxs protagonistas.
En el marco del brote del coronavirus, ATE conformó
una red de voluntariado para colaborar con el Ministerio de Salud tanto en el fortalecimiento
del Plan Detectar como en la realización de diagnósticos PCR en distintos
lugares del país.
*Nota publicada en la edición de noviembre de El Trabajador del Estado. Click acá para descargarlo.
La iniciativa surgió
en una reunión virtual realizada a fines de julio de la que participaron las
autoridades nacionales del gremio, integrantes del Equipo Nacional de Salud y
dirigentes del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Allí, “Cachorro”
Godoy remarcó que “lxs trabajadores en
ATE tenemos en claro que nuestro rol es estar al servicio del pueblo, nuestro
legítimo patrón, sobre todo en estos momentos tan especiales donde hay que
fortalecer la acción en común ante los desafíos que nos imponen la crisis y la pandemia”.
La propuesta
inicial comprende la realización de encuestas de salud y medición de la
temperatura para la detección de posibles contagios; la derivación hacia el
equipo que realiza hisopados y, en modalidad remota, el seguimiento de casos
vía telefónica con carga de datos en el ÁMBA.
Más de 300
compañerxs se anotaron solidariamente y el listado fue entregado a las autoridades
tras una nueva reunión virtual de la que participaron también autoridades del
Ministerio de Salud de la Nación, de la Jefatura de Gabinete y de la cartera de
Salud de la provincia de Buenos Aires.
La solidaridad de los y las biólogas
Belen Almejún es
bióloga molecular e inmunóloga, investigadora del CONICET y afiliada a ATE. En marzo
de este año junto a colegas del colectivo Ciencia Nuestra realizaron una
convocatoria a biólogos, bioquímicos y biotecnólogos que quisieran ofrecer sus
servicios voluntariamente al Ministerio de Salud de la Nación para la
realización del diagnóstico que permite saber rápidamente si una persona tiene
o no el virus. Más de 2000 doctorxs becarios y desocupados se anotaron en todo
el país, pero su oferta no fue muy tenida en cuenta.
Dos meses después,
ATE a través de los dirigentes nacionales Rodolfo Kempf (CNEA) y Flavio Vergara
(Malbrán), relanzó la iniciativa en la que se anotaron más de 200 profesionales
de todo el país y que, esta vez sí, fue aceptada por distintos hospitales e
institutos médicos de todo el país.
El voluntariado se
encuentra hoy trabajando en hospitales de San Martín, San Fernando, San Isidro,
Ezeiza, General Rodríguez y Florencio Varela en el Gran Buenos Aires así como
en El Calafate y Río Gallegos (Santa Cruz), Neuquén, Orán (Salta), Chaco y Venado
Tuerto (Santa Fe).
Otros biólogxs lo
hacen en la Universidad de Quilmes, en el Instituto Biológico de La Plata y en
el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida (INBIRS).
“Es una experiencia
muy buena para nosotros como trabajadores y profesionales de la Salud el poder
aportar nuestro conocimiento en estas circunstancias tan especiales que nos
toca vivir”, manifestó la compañera Almejún a El Trabajador del
Estado.
“El sistema de salud está muy exigido y se necesitan
más manos porque los y las profesionales están exhaustos, al límite de sus
fuerzas.Más allá de la voluntad de tantos compañerxs que se anotaron, la
realidad indica que el sistema de salud de nuestro país necesita de más
personal para afrontar situaciones como esta” indicó la bióloga que también integra el colectivo Ciencia
Anti Fake News que busca desmontar las versiones más delirantes en relación al
COVID-19.
Un nuevo ejemplo
de que en ATE a la solidaridad y el compromiso social no hay pandemia que lo
frene.
“Es una alegría inmensa poder ayudar”
David Bruque es
biólogo molecular y doctor en Genética Molecular Humana con más de 10 años de
experiencia, trabajador del Instituto Malbrán y afiliado a ATE. Desde hace más
de dos meses participa de la experiencia como voluntario en el Hospital SAMIC
de El Calafate en la provincia de Santa Cruz.
Llegó a la
provincia en un avión Hércules C130 de la Fuerza Aérea cargado de los elementos
necesarios para la lucha contra el COVID 19 y, tras colaborar un par de días en
el Hospital Regional de Río Gallegos, fue trasladado al SAMIC de la ciudad de
El Calafate donde en la actualidad continúa realizando diagnósticos PCR.
“Mi tarea, junto al Dr. Guillermo Corro (también
afiliado a ATE), es procesar muestras para hacer el diagnóstico por PCR a
personas de las ciudades de Río Turbio, El Chaltén y El Calafate, de lunes a
lunes. Nuestro trabajo es a demanda y nuestra tarea finaliza cuando tenemos
listos los resultados del día” relata el joven biólogo.
Vive solo en un
hotel casi vacío, se alimenta de la comida del hospital y trabaja entre 9 y 10
horas por día sin chistar. “Es una
alegría inmensa poder ayudar. Para mí es la oportunidad de devolver al Estado
todo lo que me dio durante años de educación y trabajo público en un momento de
emergencia como el que estamos viviendo”.