Los desafíos de ser trabajadoras de la ciencia
Diálogo de Canal Abierto con la bióloga Marina Carpano, Secretaria de Género de la Junta Interna de ATE en la CNEA.
Para las mujeres que se desarrollan en el ámbito científico
tecnológico de Argentina, romper el techo de cristal y ocupar lugares
jerárquicos se dificulta. “Necesitamos políticas para que la permanencia sea
algo a lo que podamos acceder todas”, dice Marina Carpano, integrante del
colectivo Las Curie.
En el Día de la Mujer Trabajadora, Canal Abierto dialogó con
la bióloga Marina Carpano, Secretaria de Género de la Junta Interna de ATE en
la Comisión Nacional de Energía Atómica e integrante del colectivo Las Curie,
mujeres de ciencia y tecnología.
Las Curie nació en el marco de los encuentros de mujeres
allá por 2015 después del primer Ni Una Menos como una necesidad de armar un
grupo más específico sobre todas aquellas cosas que las atraviesan como
trabajadoras, y al mismo tiempo como mujeres dentro de organismos de ciencia y
tecnología.
En Argentina, si bien quienes acceden a las carreras y al
desarrollo en carreras de ciencia hay un 50% de mujeres, en organismos como la
CNEA el porcentaje de mujeres que participan es de un 35%. “Cuando vemos
quiénes están en los lugares de decisión, donde se determinan las políticas de
las instituciones, ahí baja mucho más, en el caso de la CNEA al 17%. No es un
problema de capacitación de las mujeres para estar y desarrollarnos en estos
lugares científicos, sino que no accedemos a esos lugares”, explica Carpano.
En los últimos años, una de las discusiones más álgidas
dentro de los reclamos de los grupos feministas es el cupo en los lugares de
toma de decisiones. Romper el techo de cristal se dificulta. “Además del techo,
nosotras decimos que también están las paredes y el piso. Son un conjunto de
situaciones que hacen que mujeres y disidencias podamos desarrollarnos y tener
una carrera que sea lo más a la par posible”, señala la bióloga.
Y agrega: “En general, en las mujeres recaen las tareas de
cuidado y esto luego va dificultando el tránsito en este desarrollo. Entonces,
no sólo es llegar a estar en puestos de dirección, si no también generar
condiciones que nos permitan avanzar en nuestras carreras y permanecer en esto
que elegimos porque nos gusta. En el ambiente científico tecnológico la productividad
se mide en cuántos papers se publicaron, y el año pasado hubo una merma de
mujeres que lo hayan hecho. Tener licencias por cuidado, licencias por
maternidad más extensas y ver qué políticas públicas se toman en cada lugar es
necesario para que la permanencia sea algo a lo que podamos acceder todas”.