Macri se negó a reabrir paritarias
El Presidente de la Nación manifestó hoy que las discusiones salariales “ya están negociadas” y que “la inflación está cayendo drásticamente”. Pareció olvidarse que los trabajadores negocian sobre la pérdida de su poder adquisitivo real y no sobre la proyección inflacionaria. Para ATE el porcentaje de aumento debería haber estado por encima del 42%, por lo que continúa exigiendo la reapertura de paritarias
Desde Hangzhou, China, donde participa de la cumbre del G-20,
Mauricio Macri ratificó ante medios periodísticos su negativa a reabrir
paritarias. "¿Cómo se van a abrir si ya están negociadas? La inflación está cayendo drásticamente. En agosto va a ser de uno y pico por ciento, o menos", dijo el presidente.
Su lógica pareciera olvidar que los trabajadores negocian
salarios, desde hace doce años, sobre la pérdida de poder adquisitivo, no sobre
la perspectivas inflacionarias a futuro.
En este sentido, los trabajadores del Estado exigen aún la
reapertura paritaria que les permita alcanzar un aumento del 42%, que es el
porcentaje inflacionario que ha tenido la economía desde las negociaciones del
año pasado.
Muy lejos ha quedado de esta realidad el acuerdo que sellaron
UPCN y el gobierno el 18 de mayo pasado. Sin debate, cerraron para los
trabajadores del Estado un incremento del 7% en junio, 10% en julio y 14% en
agosto. La suma alcanza el 31%, pero anualizada sólo el 27%.
Desde China, Macri también negó una ola de despidos. Habló sí
de retracciones en algunos sectores, como el de la obra pública. “Se han perdido entre 70 mil y 100 mil trabajos, pero de
a poco vamos a ir solucionándolo", estimó el presidente.
Para ATE, sin embargo, la cifra está minimizada. Días atrás,
el Secretario General Hugo Godoy estimó una pérdida total de 250 mil fuentes de
empleo: 150 mil correspondientes al sector privado, 70 mil a cooperativas y 35
mil a trabajadores del Estado.
Por ambos motivos, los estatales han encabezado desde
diciembre pasado seis paros nacionales, a los que se les deberá agregar, de no cambiar
la política económica, otros más antes de fin de año.