Más que un cierre, el Zoo necesita una reconversión
<h3 style="margin-top: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: verdana, geneva; font-size: 12pt;">MENDOZA// Desde hace años, ATE viene denunciando el constante y paulatino vaciamiento del Jardín Zoológico de Mendoza, con falta de inversión, reducción de personal y de mantenimiento de la infraestructura. La falta de aplicación de una política sistemática en este espacio creado en sus principios para la conservación, la recreación, la educación y la investigación ha dejado que este patrimonio cultural de los mendocinos en condiciones lamentables.</span></h3> <p><span style="font-family: verdana, geneva; font-size: 12pt;">
No obstante, la deplorable situación en la que se encuentra el Zoológico de Mendoza mantiene un trasfondo de intereses de negocios privados que los referentes de ATE se encargaron de denunciar, a la vez que exigieron al Gobierno provincial tomar cartas en el asunto de una vez por todas.
En este sentido, la Secretaria General de ATE- Mendoza, Raquel Blas fue la clara al afirmar que "queremos denunciar desde ATE el intento sistemático, porque lleva más de 10 años, de vaciamiento del Jardín Zoológico, un patrimonio cultural del pueblo de Mendoza".
"Pero no sólo esto, sino también el intento de hacer negocios concretos tirando abajo el Jardín Zoológico a través de algunas organizaciones ambientales que extrañamente han usado el mismo método, por poner un ejemplo podemos nombrar al marido de la señora Jennifer Ibarra (Fundación Cullunche), actual director del Acuario. A quien no se la ha escuchado en ningún momento hablar de la situación de los peces, pero sí pedir enfáticamente por el cierre del Zoológico y posteriormente a esto la privatización", agregó la representante gremial.
Además, Blas hizo hincapié en que "también queremos denunciar algo peor que hay detrás de todo esto, que son los negociados con los costos de caza. Hoy los costos de caza con animales criados en cautiverio dejan firmes recursos a quienes lo poseen y todo este entramado corrupto es lo que nos lleva a salir y exigirle al Gobierno provincial que haga lo que tiene que hacer para que nuestro patrimonio cultural no decaiga".
Un antiguo reclamo que persiste
El Secretario Gremial de ATE, Carlos Simón, explicó que el Zoológico de Mendoza surge como una avanzada a principios de siglo, pero ha ido perdiendo personal, infraestructura y aporte a la sociedad a lo largo del tiempo. En la actualidad, no necesita un cierre, pero sí una reconversión.
Debido a esto, el referente sindical brindó detalles de la vigencia de un reclamo siempre manifestado en las mesas de negociaciones salariales del sector, al destacar que "nosotros venimos denunciando desde hace años en las paritarias el aspecto del vaciamiento y hemos pedido concretamente que tiene que haber un plan de gestión, para lo cual el Estado junto con los trabajadores y la sociedad tienen que dar un debate, donde podamos plantearnos cuatro ejes fundamentales: conservación, recreación, educación e investigación. Para lo cual, el Gobierno va a tener que hacer una inversión de capital y de personal grande, que pueda trasformar el recinto en un espacio adecuado para estos objetivos".
Con respecto al ajuste y a la disponibilidad de fondos en la provincia para el Zoológico, Carlos Simón aclaró que "el presupuesto es el mismo que el del año pasado. Nosotros antes teníamos 120 trabajadores, hoy sólo 55. Teníamos proyección de recinto, pero hoy no existe. Hay un montón de cuestiones estructurales de bienes durables y de bienes de capital que no se recuperan en el Zoológico y con este nivel de inversión van derecho al vaciamiento. Argumento fundamental que se utiliza en la privatización de los espacios patrimoniales".
No esperar
El reciente fallecimiento del oso polar en el Zoológico de Buenos Aires abrió una tormenta de críticas y campañas a favor de la clausura de espacios de conservación de la fauna silvestre en todo el país.
Si bien el Zoológico de Mendoza no permanece ajeno a esto, el Secretario Gremial de ATE enfatizó que nuestro Zoo "es el que mejor conserva al oso polar, a pesar de provenir de un ecosistema totalmente extraño al mendocino. Porque Arturo tiene 30 años y el oso polar del Zoológico de Buenos Aires tenía 14 años. Es contradictorio que se asocie a Mendoza, cuando tiene mejores condiciones".
"Por qué hay que esperar hasta una cuestión de este tipo, de este calibre, como la muerte de una especie en peligro de extinción como es el oso polar, para poner sobre el tapete una vez más que al Zoológico de Mendoza le hace falta inversión y una gestión acorde a los Zoológicos modernos", sintetizó Carlos Simón.
Prensa ATE Mendoza/ 09-01-2013