20.09.2013

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Atilio Stampone es el director de la Orquesta Nacional de Música Argentina "Juan de Dios Filiberto" y uno de los máximos referentes de la historia del tango. Este pianista, intérprete y compositor habla de la actualidad del género, del aporte de una orquesta estatal a la cultura y de su trabajo junto a viejas glorias del 2 X 4, como Astor Piazzolla, Aníbal Troilo y Homero Manzi.

¿Cómo fue tu primer acercamiento a la música?

Mi hermano mayor Pepe, nacido en Italia y después nacionalizado argentino, tocaba muy bien el bandoneón. En mi juventud existían las denominadas orquestas barriales, formadas por músicos del barrio que tocaban en bailes los sábados y domingos. Justamente, la orquesta de mi hermano era una de las más conocidas del barrio de San Cristóbal. Hasta ese momento yo era un espectador nada más, pero cuando tenía diez años me operaron de apendicitis, y al salir del hospital y llegar a mi casa me encontré con un piano. Era un regalo de Pepe, que lo adquirió en el Banco de Préstamos por la suma de cuatrocientos noventa pesos.


Luego de tantos años interpretando y componiendo, ¿Qué características resaltás más del tango?

Se trata de uno de los géneros populares más versátiles que existen y, sobre todo, con una poesía que no es comparable a cualquier otro género. Por ejemplo, cualquier letra de jazz- que es un género que me gusta y del que tomé muchas cosas- no tiene nada que hacer al lado de las grandes canciones de tango. Las letras de tango, como las de Homero Manzi o Expósito son obras de teatro complejas que no tienen nada que envidiarle a óperas u operetas.

En cuanto a la letra, es el único género del mundo que cuenta con una poesía tan extensa. Imaginate que en la mayoría de los casos los tangos tienen varias partes (una primera parte, una segunda, y el bis), y cada una de ellas con letras que varían o son autónomas. Yo no conozco otro género con estas características. Además, el tango tiene un ritmo muy pegadizo y bailable.


En cuanto a la poesía en el tango, ¿En la actualidad hay algún letrista que te guste?

Puede ser, pero la verdad es que esos grandes poetas que hemos tenido antes no los tenemos ahora. Por lo menos no del mismo nivel. Y no hay una explicación, esto se ha dado de esta manera.


¿Considerás al tango una música popular?

Si, pero no solamente es un género popular sino que puede ser elevado al nivel de que sea interpretado por una sinfónica u orquesta compleja. Tal es el caso de la Orquesta Filiberto.  


¿Te sentís parte de un espacio académico o no existe tal categoría en la música?

Yo creo que sos un buen músico o un mal músico, y a la vez podés provenir de la academia o ser un autodidacta. Pero resulta que en cualquier de los espacios te podés encontrar con un genio. La genialidad y el arte no tienen nada que ver con eso. Roberto Grela, que fue el más grande guitarrista de tango, tocaba de oído sin haber estudiado. Y sin dudas, te lo digo yo, no hubo otro como Grela.


¿Qué significa para vos la Orquesta Filiberto?

Dirigir una orquesta estatal me permite desplegar mi imaginación sin límites. Y la verdad debo decir  que organismos como la Filiberto no existen. Este organismo es único en el país: El tango no tiene nada parecido a la Filiberto, una orquesta en la que  un arreglador puede volcar ideas renovadoras del género y llevarlas a cabo perfectamente. Es una orquesta que, además de contar con más de cincuenta músicos con una formación excepcional, está integrada con cuerdas muy numerosas y muy buenas, tiene metales, tiene maderas. Tengo mucha suerte de que a esta altura de mi vida pueda trabajar acá. Para mi es haber encontrado una orquesta que responde a lo que necesito. Es más, el día que vine aquí, me dije: “Atilio, todas las ideas que tenés en la cabeza las podes desarrollar con la Filiberto”. Y acá estoy, hace 10 años.

Lo que se me ocurre lo traigo y sale. ¿Y dónde encontrás eso? Ya estoy en una etapa de mi vida profesional en la que quiero que la gente pueda apreciar cuáles son las posibilidades del tango. Y todo esto acompañado de una formación de gran nivel.


¿Cuál es el aporte de la Orquesta Filiberto a la cultura?

Muy pocos países tienen un organismo estatal que pueda llevar a cabo la interpretación de distintos géneros populares, como el tango y el folklore, o la realización de obras clásicas. Y sobre todo, la posibilidad de abrir el arte a distintos públicos y espacios. Hemos hecho conciertos en teatros, al aire libre, en fábricas recuperadas, cárceles.


Hay muchos jóvenes músicos en la Filiberto, ¿Cuál es su aporte?

Es muy importante la mixtura de edades y generaciones. Te pongo un ejemplo, en la Filiberto los pibes que tocan los bandoneones rajan la tierra.


Trabajaste con Piazzolla, Aníbal Troilo…

Tenía 16 años cuando empecé con la orquesta típica de Astor, tocábamos en bailes y conciertos.


¿Y Piazzolla revolucionó el tango?

Y si, imaginate que todos estaban acostumbrados a escuchar y componer tango en un diagrama X, y de pronto vino Piazzolla y cambió todo eso para construir algo nuevo. En aquella época la orquesta era muy criticada por los mismos tangueros: ellos no podían entender una orquesta que no marcara en cuatro. Pero poco a poco se entendió, porque el oído se va acostumbrando. Estos cambios suceden aproximadamente cada 20 años, tanto en la poesía, en la música o cualquier otra actividad cultural. Los cambios y revoluciones son inevitables. 


En tu caso tomaste cosas de otros géneros para volcarlo al tango, ¿No?

Muchas cosas. Por ejemplo, de tanto escuchar a Bill Evans y muchos otros artistas de jazz descubrí cómo utilizar y adaptar los arreglos para tango. Al principio fue un poco fuerte para mis compañeros, pero después se acostumbraron.


¿Utilizaste muchos recursos de distintos géneros populares locales?

Claro, como por ejemplo del folklore o del rock. Éstos ofrecen elementos básicos en los que muchos compositores se inspiraron para hacer grandes obras. Especialmente ofrecen elementos rítmicos. 

De todas maneras lo importante es saber incorporar lo que a uno le gusta, y si algo me gusta, no me censuro jamás. En un principio esto me valió, por ejemplo, las puteadas de Pichuco (Aníbal Troilo). Si bien el tango moderno nace con Pichuco, su capacidad de entendimiento, como la de todo ser humano, tenía un límite. En su momento él no podía entender lo que hacía Astor, como quizá yo en unos años no entienda a quienes vengan detrás.


¿Por qué crees que el tango se escucha en todo el mundo?

No lo sé, es increíble este fenómeno. Gracias a mi profesión tuve la oportunidad de viajar por todos lados, como Europa, América del Norte, Asia, toda Latinoamérica, y en cada país me sorprendía el conocimiento que hay de nuestra música. Por poner un ejemplo, Gardel es conocido en todo el mundo, es un ícono internacional.


¿Cuál es el tango que más te gusta?

De los míos mi preferido es “Afiches”, con letra de Homero Manzi. ¿Sabés como escribió la letra? El tenía un bulín enfrente de casa, en Carlos Calvo y Catamarca, y venía a comer a casa porque no tenía espacio, mientras yo me levantaba y tocaba. Después, él se iba a jugar a las cartas, al bar de la esquina. Un día, sonó el teléfono, escuché su voz de vino tinto: “Escribí -dijo-: Cruel en el cartel…” y siguió: “Ahora sentate al piano y fijate si esta letra con esa melodía que ya me tiene podrido y que no me deja morfar”. Empecé, nota por nota, y me fui al bar, donde estaban jugando al codillo. Le dije: “Mimo, no hay que cambiar nada”. “Ya lo sé”, respondió. Me iba a ir, y me frenó: “Che, boludo, el Si que hacés en la segunda parte es bemol, no natural”. Con toda la bronca, fui, lo probé, y tenía razón él. Mirá cómo escribió la letra. De ésos no aparecieron más.




Atilio Stampone…nació en Buenos Aires, barrio de San Cristóbal, el 1º de Julio de 1926. A los 15 años debuta profesionalmente en la Orquesta de Roberto Dimas. Al año siguiente pasa a integrar la agrupación de Pedro Maffia. En 1946 pasa a integrar la orquesta de Ástor Piazzolla. Luego, comienza sus estudios con el maestro Vicente Scaramuzza. En 1949 es ya solista de la Orquesta de Mariano Mores. En 1950 obtiene una beca para estudiar en Italia, en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma con el maestro Carlos Zecchi. Una vez allí, y junto a un grupo de músicos argentinos, realiza una gira que se prolonga por dos años, por Italia, Francia, Grecia, Egipto, Siria, Líbano y Turquía. En 1984, en función inaugural del ciclo del Mozarteum Argentino, se presentó en el Teatro Colón. Al año toma posesión del cargo de Presidente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC.). Entre otras creaciones, es el autor de la música de la película "La Historia Oficial", ganadora del Oscar de la Academia del Cine de Hollywood. En 1995 realiza en Estados Unidos un espectáculo de tango con Julio Bocca y su Ballet Argentino. Debido al éxito, dicha obra recorre el mundo y Argentina. En el mes de julio de 2000, la Secretaría de Cultura de la Nación lo designa como Director de la Orquesta Nacional de Música Argentina "Juan de Dios Filiberto". También en este año fue galardonado con el Premio a la Trayectoria" por el Fondo Nacional de las Artes. En Noviembre de 2003, la Legislatura del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires, lo nombró Ciudadano Ilustre. 

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