Otra tragedia evitable
ATE lamenta la muerte de Julio Pacheco, trabajador de Vectores Tucumán y responsabiliza al Ministerio de Salud por las condiciones laborales
El pasado sábado 8 de julio, sobre la ruta
nacional 150, en la provincia de la Rioja, sufrieron un accidente automovilísitico cuatro trabajadores
de Vectores Tucumán, dependientes del Ministerio de Salud de la Nación. En el
mismo, perdió la vida el compañero Julio Pacheco, mientras que Sergio Arriola,
Juan Juárez y Roberto Manca, quienes se encontraban en el mismo vehículo,
sufrieron politraumatismos.
El mismo día se produjo otro accidente, en
este caso sin consecuencias fatales, de tres trabajadores de Vectores de la base de
Corrientes que volvían de la comisión en Chaco y a la altura de Quitilpi,
chocaron con un vehículo que circulaba por la ruta.
Estos accidentes son de absoluta responsabilidad
de las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, por las condiciones en que desarrollan sus
tareas los trabajadores de las distintas bases de la Coordinación Nacional de Vectores.
Ellos cumplen una doble función: por un lado la de choferes, transportando distintos insumos y equipos
necesarios, y por otro trabajan en la fumigación del vector de chagas o Dengue.
Para el trabajo de fumigación no cuentan
con la indumentaria adecuada, y la que poseen, se les entrega cada dos años.
Durante la jornada laboral no se les brinda un lugar adecuado para el descanso (sus trabajos se desarrollan
en zonas inhóspitas, en el monte, en parajes de los pueblos originarios y en
algunos casos no se pueden ingresar con vehículos, solo a caballo o a lomo de
burro). Deben dormir en el mismo sitio
donde almacenan los insecticidas ya que no pueden dejarlos en la calle. De este
modo quedan expuestos constantemente a
padecer intoxicaciones (se da por acumulación de inhalación de los mismos).
El tiempo de descanso de los trabajadores
no es respetado, ya que hay menos de 12 horas de entre la finalización y el
comienzo de una jornada laboral. En reiteradas ocasiones, terminan de fumigar y
deben volver manejando, la mayoría de la veces, más de 1000 km. de distancia en
vehículos que no están en condiciones óptimas.
Se suma a esto que en varias oportunidades
ellos mismos deben costear los arreglos de los vehículos con dinero propio para
poder realizar su trabajo, y el reintegro, por parte del Ministerio de Salud de
la Nación, suele demorar varios meses para compensar esos gastos. Esta
situación se ve agravada con los bajos salarios que perciben, ya que en ningún
caso alcanzan a cubrir la canasta básica
familiar. Tanto los trabajadores de
planta permanente como los contratados 048
revistan en los niveles más bajos del SINEP. En los últimos años se
cubrieron la falta de personal con trabajadores contratados de manera precarizada
y no cuentan con ART ni obra social. Su sueldo no supera los nueve mil pesos,
sin percibir viáticos.
Es por eso que la Junta Interna de Delegadas y Delegados de ATE Salud exige:
·
Se respete las 12 horas de
descanso entre jornada de trabajo.
·
Se realicen los trabajos de
fumigación y manejo de los vehículos en días diferentes.
·
Se asigne un taller mecánico
certificado para los arreglos de vehículos.
·
Se brinde la indumentaria
adecuada en tiempo y forma, como así también los elementos de protección
personal.
·
Se otorgue custodia para los equipos por parte del
Ministerio de Salud de la Nación.
De esta manera se reafirma el plan de lucha
que llevan adelante.