Peidro: ‘La unidad se manifiesta en la lucha’
Balances y desafíos de la CTA Autónoma durante el 2017 y perspectivas para el 2018.
En una entrevista que la Agencia ACTA realizó al secretario
General Adjunto de la CTA Autónoma, Ricardo Peidro, este hizo un balance en un
año marcado por las luchas y la represión a la protesta social. Asimismo
definió al 2018 como un momento clave para la organización de la clase
trabajadora y el pueblo en su conjunto, frente a la avanzada neoliberal,
expresando que “la intención de la represión es crear terror para inmovilizar,
pero lejos de eso, lo que estamos demostrando es que el nivel de organización
popular y la historia de la clase trabajadora muestra que las movilizaciones
son cada vez más masivas".
-¿Cuál es el balance que hace la CTA Autónoma de 2017?
– Fue un año intenso, tanto en la ofensiva de los grupos
concentrados de poder encaramados en el Gobierno, como en la respuesta que
llevamos adelante desde el campo popular y desde la CTA-A. En esos golpes que
da el poder unificado, más allá de las contradicciones internas que puedan
tener, la respuesta de la Central fue establecer una línea de unidad con las
organizaciones sociales, las que integran la propia CTA-A, pero también con las
que construyen por fuera de la CTA como la CETEP, la CCC, Barrios de Pie, con
quienes pudimos llevar adelante la lucha que se dio a lo largo de todo el año.
-Y también fue fuerte la presencia de la CTA-A a nivel
internacional.
– Sí, el papel de la CTA-A también se vio a nivel
internacional, luchando y organizando acciones con las centrales del mundo.
Para nosotros y nosotras, la unidad no es una cuestión declarativa ni una
unificación de siglas, sino una unidad que se manifiesta en la lucha y en las
propuestas de conjunto que se traducen en acciones para llevar adelante o como
propuestas hacia el Gobierno nacional y provinciales para decirles que el
neoliberalismo no es la única salida. En este sentido, cobra mayor relevancia
la organización del Congreso Nacional de la CTA Autónoma que tendrá lugar en
abril.
-Además, llevó adelante luchas que estuvieron marcadas por
la represión, sobre todo en las últimas semanas.
– Quiero destacar que la represión, asociada al ajuste que
es la fórmula del plan neoliberal, se manifestó de forma salvaje en los últimos
tiempos. Primero fue la muerte de Santiago Maldonado por la salvaje represión
de la Gendarmería en Cushamen, luego siguió el asesinato por la espalda de las
fuerzas federales contra Rafael Nahuel, y luego las últimas represiones a las
manifestaciones populares contra las reformas previsional e impositiva, en las
que los heridos más graves, pese a la propaganda oficial, fueron los compañeros
del campo popular que perdieron sus ojos, en algunos casos. La intención de la
represión es crear terror para inmovilizar, pero lejos de eso, lo que estamos
demostrando es que el nivel de organización popular y la historia de la clase
trabajadora muestra que las movilizaciones son cada vez más masivas.
-La represión fue muy fuerte también en Jujuy, contra los
trabajadores de La Esperanza.
– Jujuy es como un ensayo para ver cómo se puede aplicar al
máximo tenor lo que pretenden los grupos económicos, con el aval del Poder
Ejecutivo y Judicial de la provincia. La represión de los compañeros de La
Esperanza donde hay 400 despidos, donde no se los escucha, frente a este drama
que es ser un desocupado en este sistema donde ni siquiera la supervivencia
está garantizada, represión salvaje, con detenciones, incluso de los
secretarios General y Gremial de la organización, no tiene límites. Es una
práctica de desindicalización y un mensaje para no organizarse.
-¿ Se hizo la denuncia ante la Organización Internacional
del Trabajo?
– Sí, hicimos una denuncia a la OIT y la respuesta es muy
importante. Pero todas estas respuestas internacionales tienen un correlato con
las luchas que venimos llevando a cabo. Lo que ocurrió en Jujuy es un
laboratorio para las políticas más extremas. Para ellos la represión no tiene
fronteras: quieren garantizar a los dueños del poder, que van a tener tasas de
ganancias extraordinarias. Con las medidas de ajuste que están llevando a cabo
demuestran de dónde van a sacar el dinero: quieren desfinanciar todos los
sistemas públicos, de salud, de educación, previsional, pero sin tocar las
ganancias de los poderosos, sin retenciones a la soja, a la minería, con
disminución de aporte patronales.
Aumentar la desigualdad social es la clave de la política de
este Gobierno. La CUS, contra la que tan claramente están peleando nuestros
compañeros y compañeras, que significa menos salud para los sectores más
vulnerables y que los trabajadores y trabajadoras de la salud sigan en
condiciones dramáticas de trabajo y salarial, es una clara muestra de esas
políticas. Así como los despidos en el sector público (como en Fabricaciones
Militares), que también tienen su correlato en el sector privado.
-¿Y qué medidas prevén para el año que viene?
– Nosotros tenemos resistencia pero también tenemos
propuestas, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, frente a los
nuevos desafíos y frente al trabajo para el futuro. La pelea por el modelo
sindical, por la democracia y la libertad sindical son cuestiones que nosotros
no negociamos, así como con la pelea por la tierra, por la vivienda y por los
bienes comunes.