Punta Indio: Comandante de la Base Naval se negó a cumplir los protocolos y amenazó a dirigentes sindicales
El militar Enrique Balboni se negó a que los trabajadores de la base cumplieran con el aislamiento dispuesto por presidencia.
Tras tomar
conocimiento del último decreto presidencial 297/2020 del PEN, que en algunos
puntos no se estaba cumpliendo dentro de la Base Naval Punta Indio, negando a
las/os trabajadores civiles la obligación a cumplir con el “aislamiento social,
preventivo y obligatorio”; el secretario General Dabel Roblín, junto al
secretario gremial de la seccional Punta Indio: Ariel Delle Ville, y la
delegada Mónica Carosella se hicieron presente en el lugar para reunirse con el
Comandante Capitán de Navío Enrique Balboni, a quien le expresaron su
preocupación.
Una vez
comenzado el diálogo, Balboni manifiestó que no tiene tiempo para perder y que
las resoluciones las aplicaría él de acuerdo a las necesidades de la fuerza y
que no estaba violando ninguna norma, a lo que se le respondió que las estaba
vulnerando cuando no todas/os las/os trabajadores eran considerados de áreas
esenciales o críticas de prestación de servicios indispensables para la
comunidad.
Además había
aún gente a su cargo, que son adultos mayores o agentes de riesgo y que
debieron irse el lunes 16 de marzo de sus puestos de trabajo. De modo
autoritario insistió en que la Autoridad era él y que el gremio no tenía nada
que hacer ni decir al respecto. A lo que se le respondió que eso no era así , y
que su actitud correspondía a una irresponsabilidad social e institucional y se
le sugirió deponer esa actitud, luego de
eso se le hizo saber que conociendo los derechos y obligaciones que por Ley
posee un sindicato se llevaría a cabo una
Asamblea urgente respetando las
normas y si se acordaba abandonar los puestos de trabajo, lo íbamos a hacer con
toda la gente, a partir de allí comenzaron las amenazas hacia el secretario
general, diciéndole a la vez que lo apuntaba con el dedo diciendo: “ojo con lo que van a hacer, váyanse de acá”. Poco
después insistió con echarnos gritando:”¡Fuera de acá!”, en reiteradas veces.
Atentos a la amenaza insistimos en que igual íbamos a entrar a hacer lo que él
no había hecho, que era cuidar a las/as trabajadores.
Más tarde,
ya realizada la asamblea con todos los trabajadores nos enteramos que tuvo que
abandonar su actitud y permitir que los compañeros vuelvan a sus
domicilios. Dabel Roblin indicó que
“entendemos que este tipo de actitudes autoritarias y violentas responden a
algunos personajes que aún no terminaron de entender cuál es el rol de las Fuerzas
Armadas en un Estado democrático, y más aún frente a una pandemia. Al ignorar o
desconocer una organización de trabajadores, no hace más que desnudar su falta
de compromiso social y democrático ya que pretende estar por encima de las
decisiones del comandante en jefe de las FFAA: el presidente de la Nación”.
Desde ATE
obramos según nuestro mandato y más allá de las amenazas y de la violencia se
realizó la asamblea y forzamos a que cambie su actitud. Esperamos que tanto las
autoridades de la Armada y del ministerio de Defensa rápidamente tomen medidas
ejemplificadoras, ya que como funcionario público Balboni no sólo se atrevió a
vulnerar los protocolos, sino que amenazó y se dirigió en forma violenta hacia
una compañera que sufrió una crisis nerviosa.