Para ATE Rosario “es necesario recuperar los recursos que debe Nación, no una reforma jubilatoria”
ATE remarcó que la grave situación de la Caja se resuelve recuperando fondos coparticipables: “Cuando se anuncio la reforma el déficit era de 207.000 millones de pesos y hoy es de 700.000 millones de pesos”.
Desde la ATE Rosario consideran que “es más necesario hacer un reclamo fuerte al gobierno nacional para recuperar los fondos que adeudan a Santa Fe desde el 2020, que avanzar en una reforma jubilatoria que cae sobre las espaldas de las y los trabajadores estatales”.
La principal Seccional de ATE en Santa Fe viene manifestando que “la reforma no es ni urgente ni necesaria”, para engrosar las del sistema jubilatorio provincial que amenaza un nuevo ajuste sobre las y los trabajadores que aportan al sistema jubilatorio provincial “sino dejar de lado los tibios reclamos que el gobierno de (Maximiliano) Pullaro hace por recuperar los fondos que se adeudan desde el 2020 y exigir al gobierno de Javier Milei que cancele la deuda”.
A decir de ATE la grave situación presupuestaria de la Caja Jubilatoria no se resuelve subiendo la edad jubilatoria sino recuperando fondos coparticipativos provinciales. “De hecho cuando el gobierno hace el anuncio de reforma había un déficit de 207.000 millones de pesos y hoy esta cifra ya alcanza los 700.000 millones de pesos”, subrayó la Secretaria General de la ATE Rosario, Lorena Almirón.
Para dar certeza al ajuste que caería sobre las y los trabajadores estatales actuales y futuro, con la aprobación del proyecto (ya tiene media sanción de Ley) ATE pone en número esta reestructuración que ataca el bolsillo del sector estatal: en el caso de las y los trabajadores estatales, para cobrar el 82% móvil hoy tiene que tener 35 años de aporte; reforma mediante se necesitarán 36 años de aportes parea alcanzar el porcentaje.
Sin la reforma él o la trabajadora estatal aportan un 14,5% de su salario; con la reforma en vigencia el aporte sube en una franja que va del 15,5% hasta el 21% (según el régimen).
Colateralmente surge otro problema con la reforma, que es descripto por Almirón: “se legitima el aporte en negro en los recibos de sueldo porque ya no se van tener en cuenta los ingresos remunerativos y no remunerativos, y las y los jubilados van a cobrar los aumentos a los dos meses, cuando hasta ahora aumentaban al activo y automáticamente aumentaban a las y los jubilados, o sea que si este sector venía siendo castigado, ahora cargarán con más fuerza el ajuste porque la inflación se encargará de licuar más sus ingresos”.
La devaluación de diciembre y la imposibilidad de recuperar el salario perdido, marca, según las estadísticas recabadas por la seccional, que más del 80% de las y los trabajadores estatales provinciales tiene ingresos por debajo de la línea de pobreza, con paritarias que vienen siendo cerradas a la baja.
Detalla Almirón que “el último aumento implicó hasta octubre una suba salarial menor al 10%, que para las categorías más bajas del Estado representan menos del 50.000 pesos. Si la próxima convocatoria se hace para mediados de octubre, muy probablemente cuando se cierre la negociación paritaria, el aumento recién llegue para noviembre, con lo cual la pérdida del poder adquisitivo de activas, activos, jubiladas y jubilados hacia fin de año será muy abultado”.