Rosario se sumó a la defensa del derecho a la salud
El Movimiento No al CUS se presentó en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario.
El jueves 1° de junio se presentó en Rosario el Movimiento
por el Derecho a la Salud. Fue con el Seminario “Una mirada internacional,
latinoamericana y argentina sobre la Cobertura Universal de Salud”. La
asistencia colmó el Anfiteatro de Anatomía Patológica de la Facultad de
Medicina de la UNR para decirle No a la CUS.
El Anfiteatro de Anatomía Patológica de la Facultad de
Medicina de la UNR se colmó el jueves de participantes para escuchar a los
panelistas del Seminario “Una mirada internacional, latinoamericana y argentina
sobre la Cobertura Universal de Salud”. La actividad fue la presentación
oficial en Rosario del Movimiento por el Derecho a la Salud de la provincia de
Santa Fe, tal como ya había ocurrido el 23 de mayo en la capital provincial.
Alumnos y alumnas de carreras vinculadas a la salud,
representantes de colegios de profesionales, la Escuela de Trabajo Social de la
UNR, representantes de organizaciones e instituciones, fueron parte de la
jornada que entusiasmó al demostrar que hay voluntad de organizarse en defensa
del derecho a la salud.
El Movimiento, integrado entre otros por la Asociación
Trabajadores del Estado (ATE) y el Sindicato de Profesionales Universitarios de
la Sanidad (SIPRUS), también sumó en esta oportunidad otra acción concreta: la
campaña para solicitar al Ministro de Salud de la provincia, Miguel González,
la no adhesión de Santa Fe a la CUS que propone el gobierno nacional. Así,
están recolectando firmas, tanto en papel como de manera virtual y ya sea de
personas como de organizaciones, que serán entregadas a las autoridades. (Puede
firmarse online AQUI)
La CUS es una estafa
“Consideramos que hay un avance del mercado sobre el derecho
a la salud”, explicó Celina Pochettino, trabajadora del área, delegada de ATE
Rosario e integrante del Movimiento. “Como ATE decidimos integrar este espacio
para difundir de qué se trata la estrategia de la Cobertura Universal de Salud,
que consideramos una estafa (por eso la consigna del Movimiento es “La CUS es
una estafa, lo público es de todos”).
“Nos proponemos tareas de difusión hacia los trabajadores y
la población, que consideramos dos actores clave para defender el sistema de
salud pública, así como generar acciones políticas que propongan lo contrario,
es decir, la ampliación del sistema público, gratuito y equitativo para todos”,
puntualizó.
Por su parte, el Secretario General de ATE Rosario, Raúl
Daz, que fue el encargado del cierre del seminario, aseguró que se debe
“mantener en agenda permanente al Movimiento y ampliarlo, de manera horizontal,
democrática y participativa, para que defienda el sistema de salud”.
El dirigente denunció que “el engaño de la CUS se da en un
contexto de reformas estructurales que se vienen desarrollando por parte del
gobierno nacional, continuando con la precarización laboral, herencia que ha
dejado el gobierno anterior, y que van en perjuicio de la calidad de vida de
los trabajadores, de sus condiciones laborales y de los salarios que perciben.
La CUS se da en un contexto de ataque de los sectores privados, que obtienen
mayores ganancias, y con un gobierno nacional que pone en puestos claves de la
administración pública a referentes leales de los intereses de las
multinacionales”.
Para el sector estatal, esta situación se enmarca también en
la generalizada criminalización de la protesta y que puntualmente tiene a dos
dirigentes de ATE en la mira, como son los Secretarios General y Adjunto de ATE
Río Negro, Rodolfo Aguiar y Aldo Capretti. “Esto es parte de atacar la dignidad
de los trabajadores. Por eso el 14 de junio saldremos a la calle. No hay dudas
que a esto lo cambiamos organizados y movilizados en constante lucha”, anticipó
Daz.
Estado de situación
El seminario estuvo compuesto de tres paneles con
reconocidos especialistas. El primero de ellos estuvo a cargo del Presidente de
la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), Jorge
Yabkowski. Con el título “La estrategia de la CUS de la OMS y el Banco Mundial
en el contexto del avance neoliberal y el derrumbe del Estado Social”, el
dirigente hizo un recorrido sobre el origen de la CUS, su implementación en
algunos países de América Latina y su llegada a la Argentina.
“La asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de
2005, se planteó objetivos en conjunto con el Banco Mundial para remodelar sus
políticas públicas hacia la estrategia de seguro para pobres. El objetivo de
este plan eran evitar que la gente caiga en la pobreza por pagar gastos de
salud. En la asamblea de la ONU de 2012 engarzaron esta estrategia de cobertura
universal para todos en 2030 con los objetivos de desarrollo del milenio. Con
esa caracterización se le dio impulso en todo el mundo y ya podemos ver cuáles
son los primeros resultados”, historizó el referente.
Como ejemplos enumeró la Ley 100 en Colombia, el Seguro
Popular de México y el Seguro Público de Salud de Perú. “Ninguno ha bajado el
gasto de bolsillo de la gente, que era y sigue siendo muy alto. Por lo cual
esta estrategia no funcionó, porque se basa en canastas básicas para pobres,
prestaciones muy limitadas y una penetración del sector privado, para quienes
el seguro universal es una oportunidad de negocios. Los fondos para esto los
sacan de los presupuestos públicos de salud, de los hospitales, para dárselos a
la gente que, con el carnet, compra servicios, públicos o privados. Y el
hospital público que no puede competir, cierra. Hubo más de 20 cierres de
hospitales en Colombia por la Ley 100, por ejemplo”, explicó.
Yabkowski opinó que en Argentina, la CUS aún no se implantó:
“lo que pasó a partir del decreto de creación fue un gran operativo de
propaganda, instalación y legitimación. Hay 13 provincias que ya firmaron la
CUS que sólo recibieron a cambio promesas de que le van a dar plata de los
programas, ya viejos, porque la CUS refunda los viejos programas Sumar, Nacer,
Remediar, etc, que ahora se llaman ‘CUS Medicamentos’, ‘CUS Atención Primaria’,
etc. Es decir, puro maquillaje. El segundo operativo son las ambulancias que
han distribuido con la chapa de la CUS. Y después de eso, utilizarán la plata
que se asignó en el decreto, que son 8 millones de pesos, para armar el padrón
de la población a ser cubierta, los 17 millones de argentinos sin cobertura.
Hoy no ha pasado de esa fase. Por ahora plata no hay. De dónde saldrá el dinero
es un gran misterio. La piedra angular del problema, que es quién pone la plata
para armar ese seguro y cómo se la sacamos al sector público para dársela a los
carnets, ahí va a estar la implementación. Todavía eso no ocurrió”.
El sanitarista de la Universidad de Amberes Pierre de Paepe
fue quien expuso en segundo lugar, sobre “Una visión global y su impacto en
Latinoamérica”. Para el médico belga “lo que se llama la CUS no es algo que se
inventó acá sino que es expresión de una tendencia mundial. Lo que está
pasando, o ya pasó en muchos países de América Latina, la reducción del sector
público de la salud y el crecimiento del sector privado, se refleja de manera
igual en los países europeos, a los que aún miramos como emblemáticos por el
Estado de bienestar, donde hay un retroceso muy fuerte”.
A la cobertura que antes teníamos en todos los países
europeos le están sacando prestaciones de la canasta. Cada vez más aparecen los
seguros privados para complementar la cobertura que ya no es integral, como era
en su momento. Todo con el pretexto de la crisis, de que hay que reducir el
déficit fiscal, todo lo mismo que se escucha acá en Argentina”, señaló.
La última exposición, titulada “La CUS en Argentina. Impacto
político, social y sanitario”, fue realizada por Luis Migueles, médico e
investigador del Instituto de Estudios de Estado y Participación (IDEP Salud)
de ATE. “Es un avance más de políticas privatistas y mercantilistas en el área
de salud que vienen produciéndose hace varias décadas”, definió el referente.
El sanitarista se refirió particularmente a las
consecuencias que esta política tendría para los trabajadores y las
trabajadoras al expresar que “en principio, habrá una tendencia general a una
mayor precarización laboral, a gestar mecanismos de contratación más
‘flexibles’, en los términos que ya conocemos de la flexibilización laboral,
que es algo que se viene produciendo ya de mucho antes de este gobierno, pero
la CUS viene a consolidar eso”.
“Hay que tomar conciencia de la situación en que estamos,
que es un momento muy particular del país, con un gobierno neoliberal muy
inteligente en sus políticas, no hay que subestimarlo”, evaluó Migueles. Por
ello, hizo énfasis en la salida colectiva: “esto se enfrenta con la unidad de
los trabajadores y de todas las organizaciones y personas que están a favor de
un sistema solidario, justo, inclusivo, en defensa del sistema público de
salud, que en la Argentina es muy importante a pesar de todas las falencias que
tiene. Sigue siendo un sistema que se puede reconstruir y recuperar valor”.