Se cumplieron 55 años de la Operación 90
Se denominó operación 90 por los 90° Sur el paralelo que pasa por nuestra República Argentina donde se encuentra el Polo Sur.
El pasado jueves 10 de diciembre se cumplieron 55 años
de la llamada “Operación 90”, que marcó otro hito en la soberanía nacional
sobre el suelo de la Antártida.
Se denominó operación 90 por los 90° Sur el paralelo
que pasa por nuestra República Argentina donde se encuentra el Polo Sur. La
Argentina se situó como el primer país del mundo que llegó al Polo Sur, una
travesía que insumió un recorrido de 2.980km. Gran parte a 40 grados bajo cero
y escalando a 3.00 metros sobre el nivel del mar. Partieron el 26 de octubre de
1965 de la base Esperanza y llegaron el 10 de diciembre.
"Una tierra en donde se enseñorea una naturaleza
hostil –la más fría y tempestuosa del planeta- reacia a los hombres, perros y máquinas
y donde las tormentas polares y las interferencias magnéticas anulan las
comunicaciones y afectan los instrumentos volviéndolos inexactos e influyendo,
por lo tanto, en la inteligente confianza que el hombre debe depositar en los
mismos. Un lugar donde los lubricantes se convierten en sebo y lo metales se
cristalizan, donde las mejores aleaciones se quiebran al desintegrarse la
materia", así resumía el general Jorge Leal, los trabajos de esa patrulla
en su relato del viaje.
Contexto
histórico previo
Wiston Churchill veía al presidente Argentino Juan D.
Perón como una amenaza para las empresas británicas instaladas en
Argentina, para detener el avance
Argentino sobre la Antártida y la Patagonia en control de los estancieros
ingleses y empresas petroleras, Gran
Bretaña comienza a invocar las cartas patentes creadas en 1917 con el objeto de
apropiarse del control y fiscalización de la caza de ballenas y focas en el
atlántico sur desde las Islas Malvinas que estaban y continúan usurpadas,
también para reclamar como propios
territorios antárticos.
Por otro lado los Estados Unidos comenzaron a impulsar
la firma de un Tratado Antártico para socavar y minimizar a su máxima expresión
los avances soberanos sobre ese continente de Argentina. Se contacta el coronel Hernán Pujato con el
Presidente Juan Domingo Perón presentándole un plan de acción que implicaba
poder ejercer la soberanía mediante la construcción de una serie de bases,
explorar y georreferenciar el sector Antártico Argentino, la construcción de un
rompehielos, la instalación de poblaciones civiles permanentes, y la creación
de un Instituto de investigación Antártico.
El 12 de febrero de 1951 zarpaba del puerto de Buenos
Aires el buque “Santa Micaela”, que había sido alistado para surcar los mares
antárticos argentinos con los miembros de la primera expedición el Coronel
Hernán Pujato y su equipo. El Presidente cuando en su discurso de despedida a
los valientes que zarpaban menciona en un párrafo:… “Hago también presente la
inmensa satisfacción que experimento al ver que entre tantos que piden para ir
a Europa y a los Estados Unidos, hay algunos que lo hacen para sacrificarse por
el país. Les hago presente a estos muchachos que al hacerlo, recuerden que las
páginas de nuestra historia futura están abiertas para los nuevos héroes que
quieren ofrendar su vida en el altar de la Patria.”… comenzaba así la epopeya
soberana sobre nuestra Antártida.
Al siguiente año el Capitán Jorge Leal, siguiendo instrucciones de Pujato, instala en
la península Trinidad la Base Esperanza, con intenciones de instalar allí un
poblado y proyectar la llegada al Polo Sur. Su
tarea fue interrumpida en 1955
por la Revolución Fusiladora, retomándose el objetivo en 1965, en la denominada
OPERACIÓN 90.
El personal que intervino en la operación 90, que bien
vale aclarar se trasladaban en vehículos SnoCat con trineos de arrastre, fue
conformado por el Coronel Jorge Edgard Leal,
Jefe del Grupo de Asalto; el Capitán Gustavo Adolfo Giró, Segundo Jefe / Jefe
de Tareas Científicas; el Suboficial Principal Ricardo
Bautista Ceppi, Mecánico; el Sargento Ayudante, Julio César Ortín, Mecánico; el
Sargento Ayudante, Alfredo Florencio Pérez,
Mecánico; el Sargento Primero, Jorge
Raúl Rodríguez, Mecánico; el Sargento Primero, Roberto
Humberto Carrión, Topógrafo; el Sargento Primero, Adolfo Oscar Moreno, Topógrafo;
el Sargento Primero, Domingo Zacarías, Comunicaciones; el Cabo Oscar Ramón Alfonso,
Patrullero.
La patrulla de reconocimiento Paralelo 82 (que se
trasladaron en trineos con perros hasta el paralelo 83,2ºS), estaba compuesta
por el Teniente Adolfo Eugenio Goetz,
Jefe de Patrulla; el Sargento Primero Ramón Villar, el Cabo Primero Marcelo Enoc Álvarez; y el Cabo Primero Leonardo Isabel Guzmán.
En video difundido por fundación Marambio se puede
apreciar la travesía http://marambio.aq/video/operacion90.html
Instituto
Antártico Argentino
La Comisión Nacional del Antártico creada en 1939
funcionó en el plano ejecutivo hasta 1951 a partir de ese año hasta 1956
asesoró a Cancillería y el manejo ejecutivo pasó al Director del Instituto
Antártico creado por Pujato.
En 1975 por acción de Jorge Leal se crea la Dirección
Nacional del Antártico, cuyos Directores Nacionales que más permanecieron
fueron anteriormente jefes de Bases Antárticas, Jorge Leal, quien estuvo al
frente durante 10 años, 1989 a 1999 habiendo sido jefe anteriormente de las
Bases San Martín y Esperanza y el Dr. Mariano Memolli 12 años 2003 hasta
principios 2016.
Mauricio Macri comienza la entrega al Reino Unido del
manejo soberano argentino sobre el atlántico sur y se realiza el nefasto
acuerdo llamado Foradori Duncan que
nunca paso por el Congreso Nacional.
Esa acción también fue acompañada por el
desmantelamiento del Instituto Antártico se procedió a cerrar y rematar el
edificio histórico ubicado en Cerrito 1248, donde funcionó la primera
institución del mundo dedicada a la investigación científica en la Antártida el
Instituto Antártico Argentino (IAA); creado en 1951 y por cuyos salones
trabajaron Hernán Pujato y Jorge Leal.
En ese edificio, también funcionó la Dirección
Nacional del Antártico (DNA).
Amontonando a empleados administrativos que trabajan hacinados y
teniendo a científicos y técnicos en un laboratorio sin equipamiento necesario
para sus investigaciones en la Universidad Nacional de San Martín, hoy esta
situación sigue sin cambios creemos que es urgente volver a dotar al organismo de todo lo necesario
para la misión que fue creado.
“Así como creo que los recursos naturales (bienes
comunes) deben industrializarse en territorio próximos a donde se extraen, comparto la visión de patriotas
fueguinos que plantean que las principales actividades referidas a la Antártida
deben efectuarse lo más cercano posible a la Antártida o sea en Ushuaia”,
subrayó el titular del Instituto de Salud y Seguridad de las y
los Trabajadores de ATE (ISSTATE9, Orestes `Beto´Galeano.