Trabajadora/es de Agricultura Familiar piden políticas que garanticen soberanía y seguridad alimentaria
Hay que recordar que la Agricultura Familiar cumple un rol estratégico en la producción y provisión de alimentos sanos para el pueblo.
Desde la ATE en la
Secretaría de Agricultura familiar (SAF) expresaron su compromiso frente a esta
grave situación de emergencia sanitaria y las medidas que se llevan adelante
desde el Estado Nacional para enfrentarla.
En este sentido la
Agricultura Familiar cumple un rol estratégico en la producción y provisión de
alimentos sanos para el pueblo. Por ello la/os trabajadorxs de la SAF señalaron
que “desde el primer día de cuarentena seguimos llevando adelante tareas
diversas junto al sector para tratar de abastecer a la población con alimentos
frescos y sanos, como así también trabajamos desde nuestros hogares facilitando
el acceso a los beneficios, para que puedan llegar a las familias de la
Agricultura Familiar Campesina e Indígena. Con estas acciones ayudamos a
nuestro pueblo para que no quede a merced de los grandes monopolios
especuladores y de la agroindustria”.
“Lxs trabajadorxs hacemos
nuestras tareas y somos también junto a otros sectores un engranaje necesario
para garantizar políticas públicas que se transforman en derechos para los
sectores más postergados, como es la Agricultura Familiar Campesina e Indígena
y a nuestro pueblo trabajador”, expresaron en su documento.
Asimismo, señalaron que “estos
son momentos de repensar profundamente que modelo económico queremos como
sociedad, que tipo de estado es necesario para sostener políticas públicas al
servicio del pueblo y no de los grandes poderes concentrados”.
En su largo escrito,la
sectorial sostiene que “en Argentina como en el mundo, vivimos momentos donde
no hay lugar a dudas de cuáles son las prioridades, cuidarnos entre todxs, con
un servicio de salud de calidad y políticas claras respecto al accionar
comunitario ante la pandemia (aislamiento social obligatorio), pero también en
esta necesidad de cuidado es necesario profundizar un modelo agroalimentario
basado en prácticas agroecológicas, que produzcan alimentos de calidad, en
cantidad y que se comercialicen en cadenas cortas a precios justos. Para que
nuestrxs trabajadorxs rurales no se encuentren a merced de los grandes
especuladores, dueños de la tierra y formadores de precios. Es necesario
repensar qué alimentos llevamos a la mesa de nuestro pueblo, nuestrxs niñxs, no
se nutren con meros “comestibles”, necesitan alimento sano, variado y a precios
justos para que sus familias puedan proveerse de los mismos. Necesitamos
repensar en manos de quiénes esta nuestra tierra, nuestro territorio, qué se
produce y para quién, para poder cortar con la espiral negativa de nuestra
balanza comercial que lo único que genera es una deuda mayor para el pueblo”.
Para ello pidieron caminar
“hacia un modelo agroalimentario más justo, soberano, sustentable, que cuide a
nuestrx pueblx hoy, pero que también cuide a las generaciones futuras”.
Hoy la emergencia exige
disponibilidad. Esta situación emergente hace aún más ineludible que “hacen
falta cientos de brazos para llevar adelante estas tareas, ya que en los
territorios nos encontramos con la mayoría de nuestrxs compañerxs trabajadorxs
despedidxs durante el macrismo. Hoy al igual que hace años, son indispensables
nuestrxs compañerxs que viven cerca de las familias de productorxs y pueden
acompañarlxs rápidamente”.
Por eso ahora más que
nunca la sectorial reclamó “la necesaria y urgente reincorporación de todxs,
para abarcar a más familias en el menor tiempo posible en esta etapa de
contención y en lo que vendrá en esta nueva etapa de cuarentena. La
reincorporación inmediata es la primera medida ineludible para comenzar a
revertir esta situación”.
Por último, recordaron
que “el Estado es quien debe garantizar los recursos técnicos y logísticos, con
la mayor seguridad de bioprotección para lxs trabajadorxs y las familias que
comercializan sus productos”. “En este contexto es urgente la priorización de
los recursos para las necesidades del pueblo y no para cumplir con el pago de
una deuda usuraria”, concluyen en el documento, la/os compañera/os de la SAF.