Trabajadores de la SRT rechazaron la desigualdad salarial y la postergación de la carrera administrativa
La sectorial denunció la “institucionalización” de los caprichos personales y arreglos corporativos “ocultos.
La Junta Interna de ATE en
la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), continua exigiendo a las
autoridades que terminen con la desigualdad salarial en la que están inmersos
el grueso de trabajadores y trabajadoras y que se continúa profundizando dentro
del organismo.
La sectorial denunció que
la postergación de la carrera administrativa y la “institucionalización” de los
caprichos personales y arreglos corporativos “ocultos” para definir la política
salarial del organismo, es un flagelo de larga data que violenta la normativa
del Estado, pero que se ha profundizado durante los cuatro años de la gestión
de Gustavo Morón, aún al mando de la SRT.
El presidente Alberto
Fernández advirtió que "hay gente que quedó de la administración anterior
y juega en contra del Gobierno nacional” y aseguró que en el Estado hay que
"corregir muchas cosas". Y
mientras el presidente de todxs lxs argentinxs fija el rumbo, en la
Superintendencia de Riesgos del Trabajo y, en plena pandemia mundial, algunos
funcionarios reciclados de Cambiemos siguen aumentándose el sueldo y otorgando
ascensos de categorías para una minoría, sin un criterio claro a la vista y
como se dice vulgarmente, “a dedo"; dejando por fuera a cientos de
trabajadores que hace mucho tiempo esperan ser recategorizados para recibir un
sueldo acorde a las tareas que realizan.
Durante la cuarentena,
estas diferencias salariales se agigantaron con algunas modalidades ya conocidas:
– El aumento discrecional y sin consulta ni
orden de méritos de los sueldos de los funcionarios jerárquicos, que en su gran
mayoría no tiene ningún problema para llegar a fin de mes y excederlo con
creces.
– Aumentos de sueldo y
cambios de categorías para empleados afines a la conducción del organismo (que
sigue siendo prácticamente la misma que durante los oscuros años de Cambemos) y
funcionarios macristas resilientes. Algunos trabajadores fueron arbitrariamente
beneficiados con cambios de categoría que suponen aumentos de hasta $10.000. Se
consagran de esto modo diferencias absurdas (de hasta un 50%) entre compañeros
que realizan iguales tareas.
En su comunicado de
prensa la ATE SRT se pregunta si “¿Es tolerable que mientras el gobierno
nacional fija el objetivo en atender a los más necesitados, de empezar por los
de abajo y los diferentes comités de crisis están para temas importantes y
urgentes, una conducción resiliente y alejada de los principios que animan el
Frente de Todos siga profundizando la desigualdad y consolidando privilegios
dentro de la SRT?”
En ese mismo sentido responde
a esa pregunta que “si volvimos para ser mejores y hacer cumplir las leyes que
regulan el empleo estatal para establecer principios de equidad y justicia, no
podemos tolerar que mediante éstos manejos se divida a los trabajadores entre
una “aristocracia” obrera minoritaria y mayorías que no pueden satisfacer sus
necesidades básicas”.
Para la ATE SRT “las
autoridades de una SRT de estos tiempos, deberían promover un ordenamiento que
respete principios de igualdad y equidad, trabajar en las recategorizaciones en
todas las áreas y departamentos y terminar con las políticas de ajuste que
resienten todos los servicios que presta el organismo, cuya expresión máxima
puede verse en el achicamiento del servicio de 0800 y de atención al público en
las Comisiones Médicas Jurisdiccionales y Delegaciones de todo el país. La
continuidad de estas políticas de ajuste y desigualdad son responsabilidad
principal e ineludible del CPN Gustavo Morón”.
Es por ello que esperan
una solución a la brevedad, enfatizando que “el macrismo dejó de gobernar el 10
de diciembre de 2019 y debe terminar en la SRT para recuperar la dignidad de
sus propios trabajadores y volver a ponerla al servicio de lxs trabajadorxs de
la patria”.
Diferencias
que deben acabarse
Desde la Junta Interna explicaron que el promedio
salarial de un/a trabajador/a del sector ronda los 33.000 pesos mensuales,
cuando por estimaciones del INDEC el valor de la canasta familiar supera los
41.000 pesos.
La sectorial también explica otras diferencias que
deben acabarse. Por ejemplo, en algunas regiones del interior la/os coordinadores
de atención públicas perciben un salario de 47.000 pesos mensuales, cuando un
coordinador del Call Center de la CABA llega a cobrar 107.000 pesos.
Existen áreas donde hay una diferencia de 5 sueldos,
entre trabajadora/es que cumplen una misma tarea y tienen una misma antigüedad.
A mediados del 2019, funcionarios de la planta política
del macrismo se otorgaron un aumento discrecional del 152%.
En el 2016 a poco de asumir el macrismo se despidieron
400 trabajadora/s, mientras que antes de retirarse del poder sumaron otra/os
500 que les respondían políticamente.