Villa María: Masiva marcha en defensa de la Fábrica Militar y sus trabajadores
La movilización tuvo como destino el centro de la ciudad
Referentes de organizaciones gremiales, sociales y políticas
acompañaron en su reclamo a los operarios que se desempeñan en la planta
productiva impactada por las políticas oficiales de ajuste
Los trabajadores
ganaron la calle nuevamente, y el reclamo nos compete a todos
Con un fuerte llamado a la unidad de todos los trabajadores
para hacer frente a las políticas de ajuste y desarticulación del sistema
productivo que impulsa el Gobierno nacional en consonancia con los designios
del Fondo Monetario Internacional, se desarrolló anoche la marcha convocada por
la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
Cerca de mil personas se unieron para dar cuerpo a la
movilización que se trasladó desde la sede de ATE hasta plaza Centenario, bajo
la consigna de defender a la Fábrica Militar.
“Esta no es la marcha de los trabajadores solamente por los
despedidos de Fabricaciones Militares, sino es la marcha por la defensa de los
derechos de los laburantes y del pueblo”, resaltó el sindicalista José Gorozo.
“Defendemos los puestos de trabajo de los compañeros de FM,
pero también de cada uno de los metalúrgicos que han sido despedidos, de los
que trabajan en la industria lechera, de los que trabajan en el comercio”,
sostuvo desde el escenario.
“Estamos junto a los que sufren el ataque del Gobierno, los cinco
compañeros de Luz y Fuerza que hoy han sido cesanteados de la Empresa
Provincial de Energía Eléctrica de Córdoba (EPEC)”, remarcó el dirigente
gremial ante la importante cantidad de público que se congregó frente a la
plaza.
“Es cierto que nos tocaron 42 compañeros el viernes y otros
28 en diciembre, pero también es cierto que podríamos contar de a miles en cada
una de las organizaciones sindicales y los despidos que se vienen produciendo
desde que asumió este gobierno”, expresó el referente de ATE Villa María antes
de invitar al escenario a los que fueron dejados sin trabajo.
Al emotivo momento le siguió luego el agradecimiento a cada
uno de las organizaciones gremiales, grupos estudiantiles, funcionarios
comunales, dirigentes políticos y todos aquellos que de una u otra manera se
mantuvieron junto a los trabajadores de la Fábrica, apoyando cada iniciativa y
reclamo. Todos los sindicatos que se nuclean en la Confederación General del
Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) estuvieron
representados.
La manifestación
también llegó hasta la puerta de Cambiemos
Antes de arribar al principal paseo público de la ciudad
para ocupar el escenario montado sobre la esquina de las calles General Paz y
Buenos Aires, los manifestantes hicieron un alto en el local partidario de
Cambiemos. Frente al inmueble, custodiado por efectivos policiales, los
participantes de la marcha apuntaron a la figura del legislador provincial,
Darío Capitani, sobre el que descargaron toda la bronca por entenderlo como uno
de los responsables de las cesantías que se dieron a conocer el viernes.
Por el lado del ámbito político, pudo observarse a figuras
del radicalismo como Nora Landart y Marcelo Barotto, al exintendente Eduardo
Accastello, a los legisladores provinciales Liliana Olivero y Eduardo Salas,
Eduardo Fernández de APYME y el Partido Solidario. También se sumó a la
convocatoria el intendente de Villa Nueva, Natalio Graglia, concejales de Villa
María y Villa Nueva y hasta los auditores generales, Alicia Peresutti y Nicolás
Morsila.
“Tenemos que sumar a
todas las organizaciones barriales y a los jóvenes que son estigmatizados y
perseguidos”, dijo Gorozo
Vienen por nosotros
“Tenemos que entender que vienen por nosotros, hoy los que
nos gobiernan durante años usaron gerentes, son los dueños de los grupos
económicos”, acotó Gorozo.
“Macri y su gobierno son los que vienen a destruir a nuestro
país. Hay que tener bien claro quién es el enemigo y esos son Macri y los
grupos económicos que nos gobiernan”, añadió.
“Tenemos que ponerle mayor unidad a nuestras movilizaciones,
saber que no alcanza con los trabajadores y que hay que ir a buscar a los
pequeños y medianos empresarios que este gobierno está destruyendo
diariamente”, dijo además
“Esto no va a durar
para toda la vida y tenemos que estar preparados para esa etapa, para profundizar
todos los cambios que haya que hacer. Compañeros, unidad en la lucha y de los
trabajadores, y al que no le gusta… se jode”, redondeó para cerrar Gorozo.
Acto seguido, el secretario general de ATE, Fernando
Mercado, señaló que “los trabajadores no hacemos política, la única política
que nos mueve son las conquistas de cada derecho que han sabido conseguirse a
lo largo de la historia”.
Mercado enfatizó que a los dirigentes gremiales “les corre
sangre por las venas y no se puede tolerar más que se humille a la clase
trabajadora”.
“Pueden llamar a la Justicia como en el corte de ruta los
otros días, podemos quedar sin voz de tanto gritar y pelear, pero lo que no nos
va a faltar nunca es la fuerza para pelear por la clase trabajadora. Estemos en
la calle juntos. Estos que manejan el país a través de la timba financiera no
saben lo que hay atrás de cada compañero despedido. Se piensan que somos solo
un número”.
“Sostendremos la promesa que le hicimos a nuestros
compañeros: a la Fábrica Militar no se la vamos a regalar, vamos a pelear por
ella”.
“Para eso vamos a necesitar de ustedes. Tienen dos caminos,
o se ponen del lado de los trabajadores o como ya es este gobierno pasan a ser
nuestros enemigos”, concluyó Mercado.
Para no mirar hacia
otro lado
Este frío, el viento lo cuela por cada agujero, el clima
también golpea a los trabajadores que, como si fuera en una misa laica, agitan
sus cantos a la esperanza, gritan su indignación y reúnen sus fuerzas y
exorcizando el fatalismo con el cual los liberales quieren justificar el
desgarramiento que significa dejar un trabajador sin su empleo.
El tam-tam del tambor sacude el aire y para el frío. Los
trabajadores saben que otros rezan al Dios Mercado, el que no tiene
contemplación con los niños que tienen hambre, con las madres que sufren la
angustia de la mesa vacía, con los hombres y mujeres que sufren el desempleo
que genera.
Los trabajadores no creen en las promesas del Mercado,
saben, por experiencia, que ese Dios trabaja para los que tienen más.
A mitad del acto en la plaza Centenario, el viento amaina.
La naturaleza sabe quiénes sufren la precarización, el desempleo, el desarme
del Estado y con ello ataca la sociedad salarial y los derechos de los que no
tienen grandes propiedades.
En cada cara se dibuja la esperanza, ya derrotan la idea de
fatalismo. Queda más lucha para delante y con eso los trabajadores forjaron los
derechos que les quieren quitar. La sociedad toda, las y los bien nacidos
tienen la responsabilidad de no mirar para otro lado.
Jesús Chirino / Secretario General de la Unión de
Trabajadores de los Estados Municipales (UTEM-CTA) de Villa María, Córdoba